Arranca en Huelva el mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa

Última actualización: septiembre 18, 2026
  • Comienzan las obras de Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, en Palos de la Frontera (Huelva).
  • El proyecto, liderado por Moeve, contará con una inversión de 1.000 millones de euros y una capacidad de 300 MW ampliables a 405 MW.
  • Producirá 45.000 toneladas de hidrógeno renovable al año, evitando 250.000 toneladas de CO2.
  • Cuenta con apoyo público de 304 millones de euros y creará más de 8.000 empleos.

Hidrógeno verde

Este jueves, en Palos de la Frontera (Huelva), se ha dado el pistoletazo de salida a las obras del proyecto Onuba, la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde. Se trata de la mayor iniciativa de producción de hidrógeno renovable de Europa, impulsada por Moeve (antigua Cepsa), y que cuenta con el respaldo de las administraciones públicas y de socios financieros de primer nivel. El acto ha reunido a las principales autoridades del país, entre ellas el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno.

La construcción de esta planta marca un hito en la transición energética española y europea, ya que supone pasar de los proyectos piloto a una escala industrial real. Con una inversión superior a los 1.000 millones de euros, Onuba promete generar miles de empleos y contribuir a la descarbonización de sectores difíciles de electrificar. Pero, además, se enmarca en una estrategia más amplia para garantizar la soberanía energética del continente.

Un proyecto estratégico para la soberanía energética

Durante el acto, Pedro Sánchez ha subrayado que el hidrógeno renovable es un auténtico «proyecto de país» que permite avanzar en la lucha contra el cambio climático y en la autonomía energética. Ha recordado que España ha destinado más de 3.000 millones de euros a más de 120 proyectos de este tipo, y que Onuba ha recibido 304 millones de fondos europeos Next Generation. Además, ha anunciado que en los próximos días comenzará la tramitación de los primeros tramos de la red troncal de hidrógeno, un paso clave para conectar la producción con la demanda.

Hidrógeno renovable

Por su parte, Juanma Moreno ha defendido que Andalucía se convertirá en «la gran factoría de producción y exportación de hidrógeno renovable de Europa». Ha insistido en que la comunidad cuenta con recursos naturales, infraestructuras y una posición geográfica privilegiada para liderar esta revolución energética. También ha aprovechado para pedir al Gobierno central más capacidad en las redes eléctricas, un requisito indispensable para acoger nuevas industrias.

Inversión, empleo y beneficios ambientales

El proyecto Onuba, ubicado en el Parque Energético de La Rábida, ocupará una superficie equivalente a nueve campos de fútbol y tendrá una capacidad inicial de 300 megavatios (MW), ampliable a 405 MW. Según las estimaciones de la compañía, durante su construcción se crearán más de 8.000 puestos de trabajo, tanto directos como indirectos, y se implicará a más de 400 pymes y autónomos locales. La producción de hidrógeno renovable alcanzará las 45.000 toneladas anuales, lo que permitirá evitar la emisión de 250.000 toneladas de CO2 cada año, una cifra comparable a las emisiones de los turismos de Huelva, Cádiz y Jaén.

Planta de hidrógeno verde

Toda la producción inicial se destinará al autoconsumo de la refinería y la planta química de Moeve en el mismo complejo, sustituyendo así el 100% del hidrógeno fósil que se utilizaba hasta ahora. Más adelante, se podrá emplear para fabricar combustibles sostenibles para el transporte por carretera, la aviación y el sector marítimo, así como para descarbonizar otras industrias.

Participación pública y privada

La estructura accionarial de Onuba está liderada por Moeve, que conserva el 51% del capital. Como novedad, se han incorporado dos socios estratégicos: Hy24, el mayor fondo mundial especializado en hidrógeno renovable, y Cofides, la institución financiera público-privada española, que en conjunto controlan el 29%. El 20% restante pertenece a Enagás Renovable y Alter Enersun. Esta composición combina experiencia industrial, capital especializado y respaldo financiero público-privado, lo que da solidez al proyecto.

Hidrógeno verde industrial

El respaldo institucional se evidenció con la presencia de la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, y la participación telemática de Teresa Ribera, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea. Ribera destacó que la planta ha sido reconocida como Proyecto de Interés Común por la UE, lo que refleja su contribución a la transformación del sistema energético europeo. Además, recordó que Europa tiene como objetivo producir 10 millones de toneladas de hidrógeno renovable en 2030, y Onuba aportará cerca del 0,45% de esa meta.

El Valle Andaluz: una apuesta de futuro

Onuba es solo la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde, un macroproyecto que contempla una capacidad total de 2 gigavatios (GW) repartidos entre Huelva y San Roque (Cádiz). La inversión global alcanzará los 3.000 millones de euros y se espera una producción de hasta 300.000 toneladas de hidrógeno verde anuales. Con estas cifras, el valle se posiciona como el mayor hub de moléculas verdes de Europa y un referente en reindustrialización sostenible.

Energía limpia hidrógeno

La compañía Moeve, que ya está impulsando otras iniciativas como una planta de biocombustibles de segunda generación en el mismo parque, prevé que esta apuesta transforme por completo el tejido industrial de la zona. El inicio de las obras convierte en realidad tangible un proyecto que se anunció hace cuatro años, y que ahora cuenta con financiación, socios y demanda asegurada. Los responsables del proyecto confían en que la planta esté operativa en 2029, a pesar de los retos pendientes como la conexión a la red eléctrica o la evolución de los costes.

Proyecto hidrógeno verde

Con el arranque formal de las obras, Huelva se sitúa en el epicentro de la transición energética europea. El hidrógeno verde se presenta como una solución clave para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, como la industria pesada o el transporte de larga distancia. Además, refuerza la autonomía estratégica del continente al reducir la dependencia de combustibles fósiles externos. Este proyecto demuestra que la colaboración público-privada puede materializar grandes inversiones y crear empleo de calidad mientras se protege el medio ambiente.