- Las llegadas irregulares a Baleares crecieron un 2,4% hasta septiembre y superan a Canarias, que registra una caída superior al 55%.
- La ruta del Mediterráneo Occidental es la única que aumenta en Europa, con un repunte del 34%, mientras el conjunto de la UE desciende un 35%.
- El asalto a Ceuta de finales de julio no se incluye en las estadísticas oficiales, lo que distorsiona el balance español.
- Las redes criminales que favorecen la inmigración irregular se vuelven más sofisticadas, con conexiones con la trata de personas.
El mapa de la inmigración irregular en Europa ha dado un vuelco en 2026. Mientras el conjunto de la Unión Europea registra un descenso notable, España se ha convertido en el punto donde la presión se intensifica, especialmente en la ruta que llega a Baleares. Los datos oficiales reflejan que el archipiélago balear ha superado a Canarias en número de llegadas por mar, un hito que hace solo un año parecía impensable.
La situación ha generado un fuerte debate político y social. La presidenta de Baleares, Marga Prohens, ha calificado al archipiélago de «la principal puerta de entrada de la inmigración irregular a Europa» y ha exigido al Gobierno de Pedro Sánchez que «actúe ya de una vez». Mientras tanto, las estadísticas oficiales muestran que la realidad es más compleja: las llegadas irregulares caen en el resto de rutas europeas, pero se concentran en el Mediterráneo Occidental.
Baleares, nuevo epicentro migratorio

Según el último balance del Ministerio del Interior, entre el 1 de enero y el 15 de septiembre de 2026 llegaron a Baleares 5.627 personas de forma irregular por vía marítima, mientras que Canarias contabilizó 5.592. Es una diferencia de apenas 35 personas, pero la tendencia es opuesta: las llegadas a las islas mediterráneas han aumentado un 2,4% respecto al mismo periodo de 2025, mientras que en el archipiélago atlántico han caído un 55,1%. El año pasado, a estas alturas, Baleares había recibido 5.483 migrantes, 144 menos que ahora, y Canarias superaba los 12.400.
Las 5.627 personas llegadas a Baleares lo hicieron en 303 embarcaciones, con una media de unas 18,5 personas por barco. En Canarias, los 5.592 migrantes viajaron en solo 76 barcos, lo que eleva la media a 74 ocupantes. Este dato refleja una característica clave de la ruta balear: una sucesión mucho más frecuente de embarcaciones pequeñas, pero constantes, que saturan los dispositivos de salvamento y acogida.
Caída generalizada en Europa, excepción en el Mediterráneo Occidental

La Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) ha publicado su informe de los primeros ocho meses del año: las detecciones de cruces irregulares en las fronteras exteriores de la UE cayeron un 35% de media, hasta cerca de 75.000 casos. Todas las grandes rutas se desplomaron, excepto la del Mediterráneo Occidental, que engloba el Estrecho de Gibraltar y las costas de la Península, Ceuta, Melilla y Baleares. Esa ruta experimentó un aumento interanual del 34%, con unas 15.900 detecciones.
Además, Frontex destaca que Argelia se ha consolidado como principal punto de salida hacia la Península y Baleares. La presión alcanzó su máximo en julio, coincidiendo con el asalto masivo a Ceuta. El organismo europeo subraya que las estadísticas no incluyen ese episodio porque «es improbable que se establezca un total definitivo» al haber regresado muchos a Marruecos sin ser registrados.
La sombra de Ceuta y las lagunas estadísticas

El asalto a la valla de Ceuta de los días 30 y 31 de julio, que implicó a más de 70.000 personas, no aparece en ninguna estadística oficial ni del Ministerio del Interior ni de Frontex. Este vacío condiciona el relato político. El presidente Sánchez defendió que la inmigración irregular descendía en España, pero esa afirmación se apoya en números que no contabilizan el mayor episodio de entrada irregular en la historia del país.
Ceuta sigue sumida en una situación tensa. El vicepresidente de la ciudad autónoma, Alejandro Ramírez, ha alertado del riesgo de seguridad en el asentamiento de la desalinizadora y ha pedido el desalojo urgente mientras Ceuta intenta recuperar la normalidad tras la avalancha migratoria. Mientras, el Gobierno ha trasladado a 864 migrantes a un nuevo centro de acogida en Los Rosales, y ya hay más de 4.300 plazas habilitadas. Desde el 10 de agosto, 5.321 personas han retornado voluntariamente a Marruecos.
Redes criminales cada vez más complejas

La Fiscalía General del Estado ha advertido de un «repunte sostenido» de la actividad delictiva relacionada con el favorecimiento de la inmigración irregular. En 2025 se incoaron 830 procedimientos judiciales por estos delitos, un 21,7% más que el año anterior. Las redes se han vuelto más sofisticadas: estructuras transnacionales, embarcaciones de mayor capacidad y conexión con la trata de seres humanos. La Memoria de la Fiscalía también señala que consulados de Marruecos y Argelia dificultan las repatriaciones, lo que agrava la presión.
Un ejemplo reciente lo protagonizó la Policía Nacional en Valencia, que desarticuló una organización que vendía contratos de alquiler falsos a migrantes irregulares por 300 euros para regularizar su situación. Los detenidos alquilaban pisos y luego subarrendaban habitaciones, a la vez que facilitaban documentos fraudulentes. Se arrestó a 45 personas en toda España.
En definitiva, la inmigración irregular ha cambiado de patrón: ya no es Canarias el principal foco, sino Baleares y la ruta mediterránea occidental. La UE ve reducir sus cifras globales, pero España se enfrenta a un desafío creciente en sus costas y en su frontera sur, con redes criminales más activas y una urgencia política por responder sin unanimidad.