- El español se impone por seis segundos al belga Vic de Smet.
- Su crono marcó 25:23 en un circuito de 20,3 kilómetros.
- Es la segunda medalla del equipo español en Montreal 2026.
- Iguala la gesta de su padre, exciclista profesional, pero en la categoría júnior.
El joven ciclista español Benjamín Noval ha firmado este martes una de las gestas más bonitas del ciclismo nacional en los últimos años. El corredor, de apenas 17 años, se ha proclamado campeón del mundo en la contrarreloj júnior en los Campeonatos del Mundo de Montreal, un triunfo que llega en el momento perfecto de su carrera deportiva. El margen sobre el belga Vic de Smet fue de solo seis segundos, lo que refleja la dureza de una batalla disputada al límite.
La victoria se gestó sobre un exigente trazado urbano de 20,3 kilómetros, lleno de curvas y con un muro final que resultó decisivo. El español supo manejar los tempos a la perfección, siendo el más rápido en la sección llana central para después mantenerse firme en la escalada final. La exhibición de poderío y estrategia de Noval dejó sin opciones al resto de favoritos, que poco pudieron hacer ante semejante control.
Un control magistral de la carrera
La prueba arrancó con una eslovenia marcando el ritmo, pero pronto se convirtió en una batalla entre los grandes nombres. El recorrido, que discurría paralelo al río San Lorenzo, castigaba cualquier despiste. En el primer control intermedio, el español iba tres segundos por debajo del mejor tiempo, pero esa posición se tornó en ventaja en la segunda referencia. Allí, Noval dio un paso al frente y asestó un golpe definitivo a sus perseguidores.
El danés Malthe Risbjerg, finalmente bronce con 16 segundos de desventaja, logró recortar algo en la parte final, pero no fue suficiente. El belga De Smet, por su parte, intentó una remontada épica, pero se quedó a un suspiro del oro. La regularidad del español durante todo el recorrido es lo que más ha llamado la atención, sobre todo teniendo en cuenta la complejidad técnica de este circuito de Mundiales.
El relevo de una saga
La foto del abrazo con su familia, y muy especialmente con su padre, el exciclista profesional Benjamín Noval, ha dado la vuelta al mundo. El joven reconocía tras la línea de meta que aún estaba procesando lo acontecido, ya que trabajado durante toda la temporada con un único objetivo. La emoción del campeón era evidente, pues este oro representa el punto culminante a una progresión que ya apuntaba maneras el año pasado.
Este triunfo tiene un significado especial para el conjunto español, ya que se convierte en la segunda medalla del equipo en estos campeonatos del mundo celebrados en Canadá. Las felicitaciones no tardaron en llegar desde la Real Federación Española de Ciclismo, que calificó su actuación como extraordinaria. Las redes sociales se llenaron de mensajes de apoyo para el nuevo súper talento, que ha demostrado que el futuro del ciclismo español está en muy buenas manos.
Detalles de una jornada para la historia
El desarrollo de la prueba tuvo momentos de gran tensión. El esloveno Vanja Kuntarič, que puso la vara muy alta con un crono de 26:25, aguantó durante más de media hora en la ‘silla caliente’ mientras caían los rivales. El danés Julius Løvstrup Birkedal incluso llegó a mejorar la mejor marca provisional, pero su gesta fue superada de inmediato. La gestión del esfuerzo por parte de Noval fue determinante, ya que no le tembló el pulso ni en los momentos de máxima presión.
Con una media de 48,2 kilómetros por hora, el español detuvo el cronómetro en 25 minutos y 23 segundos, un tiempo que nadie pudo igualar. El danés Risbjerg, con la plata en el bolsillo durante unos instantes, tuvo que conformarse con el bronce tras la remontada final de De Smet. La hazaña de Benjamín Noval en Montreal se recordará durante muchos años como el instante en el que un joven de 17 años se coronó ante los mejores del mundo.
Con esta actuación, el ciclista español no solo se cuelga un oro mundial, sino que se sitúa como una de las grandes promesas del ciclismo internacional. Su capacidad para gestionar la carrera, combinada con una potencia descomunal, lo convierten en un firme candidato a los títulos en la categoría sub-23. La afición española celebra con orgullo este nuevo reinado de los Noval, demostrando que el talento y el apellido siguen intactos en la saga.