CaixaBank participa en dos proyectos europeos para reforzar la ciberseguridad en infraestructuras críticas

Última actualización: abril 11, 2026
  • CaixaBank se suma como única entidad financiera española a los proyectos europeos VIGILANCE y CYBERAID.
  • Las iniciativas, financiadas por la Comisión Europea, buscan proteger infraestructuras críticas con IA, blockchain y seguridad post-cuántica.
  • La entidad liderará los pilotos del sector financiero, centrados en entornos complejos e interconectados.
  • La participación se enmarca en una estrategia sostenida de inversión en ciberseguridad e innovación europea.

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CaixaBank ha dado un paso más en su apuesta por la ciberseguridad de infraestructuras críticas en Europa al integrarse en dos proyectos de referencia a nivel comunitario. Se trata de VIGILANCE y CYBERAID, dos programas de I+D que combinan inteligencia artificial, blockchain y tecnologías de seguridad post-cuántica para reforzar la protección de sectores esenciales como el financiero.

La entidad participa en estas iniciativas como única entidad financiera española dentro de los consorcios, en el marco del programa Digital Europe de la Comisión Europea. Los proyectos, que abarcan desde inicios de 2026 hasta finales de 2028, persiguen pasar de modelos defensivos puramente reactivos a ecosistemas de ciberseguridad capaces de anticipar amenazas, adaptarse y coordinar respuestas automatizadas en tiempo real.

Dos proyectos europeos para blindar las infraestructuras críticas

Ambos programas comparten una misma ambición: mejorar la protección de las infraestructuras críticas europeas a través de plataformas autónomas que no solo detecten incidentes, sino que aprendan continuamente de ellos. En un contexto de amenazas cibernéticas cada vez más sofisticadas, especialmente sobre servicios financieros, telecomunicaciones o logística, la UE busca reforzar su soberanía digital y reducir la dependencia de soluciones externas.

VIGILANCE y CYBERAID se apoyan en un enfoque de seguridad que combina inteligencia artificial avanzada, tecnologías de registro distribuido como blockchain y mecanismos diseñados para resistir futuros ataques basados en computación cuántica. El objetivo es que los sistemas puedan evaluar riesgos de forma dinámica, priorizar alertas, orquestar respuestas automatizadas y reducir el margen de error humano en incidentes críticos.

En este esquema, CaixaBank asume un papel relevante al coordinar los pilotos específicos del sector financiero, donde se validarán muchas de las capacidades técnicas desarrolladas por los consorcios. Estos entornos financieros se caracterizan por la elevada interconexión entre entidades, proveedores y sistemas de pago, lo que los convierte en un banco de pruebas especialmente exigente.

La entidad destaca que, al trabajar con socios internacionales y organismos europeos, estos proyectos refuerzan su contribución a una Europa más segura desde el punto de vista digital, al tiempo que generan conocimiento y herramientas que podrán ser compartidas por todo el ecosistema bancario.

VIGILANCE: plataforma autónoma y modelo Zero Trust de nueva generación

VIGILANCE (Versatile Intelligent aGents for Interconnected Ledgers and Autonomous Next‑gen Cybersecurity Ecosystems) se centra en el desarrollo de una plataforma de ciberdefensa autónoma y escalable basada en inteligencia artificial. Su diseño se apoya en un modelo Zero Trust de nueva generación, que parte de la premisa de no dar por segura ninguna conexión ni usuario por defecto.

Para ello, el proyecto recurre a agentes inteligentes, IA adversarial y blockchain como tecnologías clave. Los agentes inteligentes actúan como “sensores” y “decisores” distribuidos que monitorizan continuamente el entorno, mientras que la IA adversarial se utiliza para poner a prueba los modelos de defensa frente a ataques sofisticados. La integración de blockchain permite garantizar la integridad de los registros y la trazabilidad de los eventos de seguridad.

Otra pieza central de VIGILANCE es la incorporación de mecanismos de seguridad post-cuántica, orientados a preparar los sistemas frente a posibles ataques que aprovechen la capacidad de cálculo de la futura computación cuántica para romper esquemas criptográficos tradicionales. De este modo, el proyecto busca adelantarse a un escenario que ya preocupa a reguladores y expertos en todo el mundo.

La plataforma que se desarrolle dentro de VIGILANCE permitirá la detección temprana de amenazas, la evaluación dinámica de riesgos y la orquestación automatizada de respuestas. Es decir, pasará de una lógica en la que los equipos reaccionan una vez producido el daño, a otra en la que el propio sistema identifica anomalías, ajusta sus defensas y lanza acciones de contención casi al instante.

Las capacidades tecnológicas de VIGILANCE se validarán en pilotos a gran escala en varios sectores críticos, incluidos telecomunicaciones, logística, movilidad y servicios financieros. En el ámbito financiero, CaixaBank liderará un piloto centrado en entornos complejos e interconectados, con el reto de reducir los tiempos de detección y respuesta a incidentes, así como de integrar soluciones post-cuánticas en las arquitecturas de ciberseguridad ya existentes.

CYBERAID: IA agéntica para reforzar la ciber-resiliencia del sector financiero

El segundo gran proyecto en el que participa CaixaBank es CYBERAID, enfocado específicamente en la ciber-resiliencia del sector financiero europeo. Su propuesta pasa por diseñar una infraestructura de seguridad basada en inteligencia artificial agéntica, capaz de coordinar múltiples herramientas y fuentes de información de forma autónoma.

En este caso, el énfasis recae en la integración de IA generativa y modelos de lenguaje avanzados (LLMs) dentro del ciclo de gestión de la ciberseguridad. Estas tecnologías se utilizarán para analizar grandes volúmenes de datos, correlacionar señales dispersas, proponer hipótesis sobre incidentes y apoyar la toma de decisiones en tiempo real.

CYBERAID persigue construir arquitecturas que gestionen de manera proactiva vulnerabilidades, incidentes y ciberriesgos. Entre las capacidades previstas figuran la detección de patrones de ataque poco evidentes, la priorización de alertas en función del impacto potencial, la recomendación de medidas de mitigación y la automatización parcial o total de ciertos procesos de respuesta.

Dentro del proyecto, CaixaBank liderará un piloto centrado en la aplicación de estas tecnologías a servicios financieros reales. Este piloto servirá para comprobar en qué medida la orquestación inteligente de herramientas de ciberseguridad permite una gestión más autónoma y eficiente de los riesgos digitales, y cómo los sistemas pueden no solo reaccionar a los eventos, sino también anticiparlos y adaptarse con rapidez.

La ambición final de CYBERAID es impulsar un cambio de paradigma en el sector financiero europeo, pasando de una ciberseguridad apoyada principalmente en equipos humanos y reglas fijas a un modelo híbrido en el que las máquinas asumen una parte creciente del análisis y la respuesta, siempre bajo supervisión experta.

Financiación europea y apuesta por la soberanía digital

Los proyectos VIGILANCE y CYBERAID están financiados por la Comisión Europea dentro del programa Digital Europe, uno de los principales instrumentos comunitarios para impulsar la digitalización segura del tejido económico. VIGILANCE cuenta con el acuerdo de subvención nº 101249737 y CYBERAID con el nº 101249596, canalizados a través de los consorcios público-privados responsables de su ejecución.

La UE utiliza estos programas para fomentar la apuesta por la ciberseguridad entre empresas, centros de investigación, universidades y administraciones públicas, con el fin de acelerar el desarrollo de tecnologías críticas en ámbitos como la ciberseguridad, los datos o la inteligencia artificial. Las convocatorias son altamente competitivas, con un elevado número de propuestas que aspiran a recibir apoyo financiero.

En este contexto, CaixaBank ha logrado incorporarse en los últimos años a más de diez consorcios ganadores relacionados con innovación tecnológica y ciberseguridad, obteniendo una financiación superior a los tres millones de euros para proyectos de I+D. Desde 2018, la entidad ha formado parte de catorce consorcios europeos, lo que refleja una tasa de éxito notable en estas convocatorias.

La participación en VIGILANCE y CYBERAID se suma así a una trayectoria de colaboración con la Comisión Europea en diversos marcos como Horizonte 2020, Horizonte Europa y el propio programa Digital Europe. El objetivo común de estos programas es fortalecer la capacidad de Europa para producir ciencia de alto nivel, trasladarla al mercado y eliminar barreras que frenan la innovación.

Para la Comisión, la ciberseguridad se ha convertido en un elemento estratégico para proteger la economía, los servicios esenciales y la autonomía tecnológica del bloque europeo. De ahí el impulso a proyectos que, como estos, buscan reforzar infraestructuras críticas y reducir la exposición frente a amenazas globales y tensiones geopolíticas crecientes.

Una estrategia de ciberseguridad consolidada en CaixaBank

Más allá de su participación en iniciativas europeas, CaixaBank lleva años considerando la ciberseguridad como una prioridad estratégica. La entidad ha construido un ecosistema específico con equipos especializados, centros avanzados de monitorización y una infraestructura tecnológica diseñada para proteger las operaciones digitales frente a incidentes de seguridad.

En sus informes corporativos recientes, CaixaBank detalla una inversión continuada en seguridad de la información, con presupuestos que alcanzan decenas de millones de euros anuales. Esta inversión se orienta a reforzar la capacidad de detección de ataques, mejorar los sistemas de autenticación, asegurar la continuidad del negocio y garantizar la disponibilidad de los servicios para clientes y empresas.

La estrategia de la entidad no se limita a la tecnología. También incluye una labor intensa de concienciación y formación, dirigida tanto a empleados como a usuarios finales. A través de contenidos divulgativos en sus canales propios, campañas informativas, sesiones formativas y colaboraciones con otros actores, CaixaBank promueve hábitos seguros en el uso de la banca digital y otros canales financieros.

Esta combinación de inversión tecnológica, participación en proyectos de innovación y trabajo divulgativo sitúa a la entidad en una posición destacada dentro del ecosistema financiero europeo en materia de ciberseguridad. Los proyectos VIGILANCE y CYBERAID se integran de forma natural en esa hoja de ruta, aportando nuevas herramientas y conocimiento que podrán trasladarse progresivamente al negocio.

En un escenario en el que las infraestructuras críticas europeas están sometidas a presiones crecientes, la implicación de actores financieros como CaixaBank en consorcios internacionales de ciberseguridad apunta a una tendencia clara: la protección de servicios esenciales ya no puede abordarse de forma aislada, sino mediante alianzas, tecnologías punteras y una visión compartida de soberanía digital.

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