- La Guardia Civil detiene a dos personas en Las Merindades por una trama que traía a embarazadas brasileñas para que dieran a luz en España.
- La red cobraba entre 1.000 y 2.500 euros por un servicio integral con alojamiento, traslados y asesoría documental.
- Marruecos arresta a diez sospechosos de incitar por redes a cruces masivos hacia Ceuta y Melilla.
- La presión en las fronteras de Ceuta y Melilla se mantiene y Marruecos refuerza la vigilancia.

La lucha contra la inmigración irregular vuelve a situar en el foco a España y a sus fronteras. En las últimas horas han coincidido dos frentes: una operación de la Guardia Civil en la comarca burgalesa de Las Merindades contra una red que facilitaba la llegada de mujeres embarazadas para que dieran a luz en territorio español, y una serie de detenciones en Marruecos por presuntas incitaciones en redes sociales a cruces masivos hacia Ceuta y Melilla. Las autoridades investigan si esas prácticas aprovechaban resquicios administrativos y la vulnerabilidad de las personas migrantes.
El caso de Burgos se centra en una trama que, según las pesquisas, captaba a gestantes brasileñas que residían de forma irregular en otros países de la Unión Europea. El objetivo era que el parto se produjera en España para obtener la nacionalidad española de los recién nacidos por el sistema de simple presunción y, después, tratar de regularizar a los progenitores. La investigación sigue abierta y los responsables no descartan nuevos arrestos.
Detenidos en Las Merindades por una red de partos y regularizaciones

La Guardia Civil ha detenido a dos personas de nacionalidad española y vecinas de Medina de Pomar, en Burgos, acusadas de pertenecer a una organización criminal dedicada a favorecer la inmigración irregular. Según las fuentes consultadas, la red ofrecía un servicio integral a mujeres embarazadas, principalmente brasileñas, que se encontraban en situación irregular en la Unión Europea. El precio del paquete oscilaba entre 1.000 y 2.500 euros.
Los contactos se producían a través de redes sociales. La trama prometía alojamiento, normalmente en habitaciones compartidas, traslados, traducción, gestión de documentos y acompañamiento en los trámites administrativos. Las mujeres llegaban en las últimas fases del embarazo y recibían apoyo logístico antes del parto. Los investigados las acompañaban a centros de salud y hospitales y les orientaban sobre la documentación necesaria para pedir la residencia en España.
Los agentes también han encontrado indicios de un uso fraudulento de contratos de alquiler ficticios o elaborados para aparentar una residencia real. Esos documentos servían para formalizar empadronamientos y acreditar una dirección inexistente, lo que facilitaba el acceso a beneficios administrativos vinculados a la regularización y a la permanencia en el país. La presunta trama habría convertido la necesidad de las gestantes en un negocio con fines económicos.
A los dos detenidos se les atribuye un delito continuado de favorecimiento de la inmigración irregular, agravado por su comisión en el seno de una organización criminal, además de organización criminal, falsedad documental y coacciones. En este último apartado se investiga si impidieron el acceso de varios arrendatarios a las viviendas que ocupaban para forzar su desalojo y reclamar cantidades al margen de los procedimientos legales. El caso ha quedado en manos del Tribunal de Instancia de Villarcayo.
Los dos detenidos fueron puestos a disposición del Tribunal de Instancia de Villarcayo, Sección Civil y Penal número 2, que dirige la causa. La operación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones de otros miembros de la organización. La Guardia Civil mantiene las pesquisas para determinar el alcance total de la red y sus ramificaciones.
Marruecos refuerza el control ante llamamientos a cruces masivos

En el norte de África, la policía marroquí ha detenido a diez personas sospechosas de difundir noticias falsas y contenidos digitales que incitaban a entradas masivas e irregulares en Ceuta y Melilla. Las operaciones se han desarrollado en varias ciudades, entre ellas Casablanca, Marrakech, Fez, Nador, Témara, Béni Mellal, Taza y Tarudant, en coordinación con los servicios de vigilancia del territorio. Entre los arrestados habría dos menores de 16 y 17 años, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente.
Los arrestos coincidieron con la jornada electoral en Marruecos y con un despliegue de seguridad extraordinario en las fronteras de Ceuta y Melilla. Las autoridades magrebíes y españolas reforzaron la vigilancia después de que en redes sociales y aplicaciones de mensajería se lanzaran llamamientos para cruzar de forma colectiva. No era la primera convocatoria de este tipo desde finales de julio.
La presión migratoria en la zona sigue muy presente. Las cifras que han manejado distintas fuentes oscilan entre las 70.000 y las 85.000 personas que cruzaron hacia Ceuta en la avalancha migratoria, con alrededor de 140 fallecidos en ambos lados de la frontera. La magnitud de aquellos hechos provocó una crisis humanitaria sin precedentes en el entorno de Ceuta y Melilla.
Las convocatorias en redes sociales se han repetido desde finales de julio y han obligado a mantener la alerta en la frontera. Marruecos y España han insistido en la necesidad de evitar nuevas entradas masivas y de perseguir a quienes difunden mensajes que animan a cruzar de forma irregular. La cooperación policial entre ambos países se presenta como una pieza clave para contener estas situaciones.
El balance de las últimas horas deja dos frentes claros: por un lado, la persecución judicial y policial de redes que se lucran con la inmigración irregular, como la desarticulada en Burgos; por otro, la vigilancia reforzada en el Estrecho y en las fronteras de Ceuta y Melilla ante llamamientos digitales a cruces masivos. Las investigaciones siguen abiertas y las autoridades insisten en que la lucha contra las mafias y el control de fronteras son piezas centrales de la respuesta.
