- Un trabajador falleció y otros dos resultaron heridos tras el derrumbe de un edificio en obras en Sariñena (Huesca) el pasado jueves 27 de agosto.
- Los equipos de emergencia rescataron con vida a uno de los operarios atrapados, que permanece hospitalizado evolucionando favorablemente.
- Los sindicatos UGT y CCOO elevan a 24 los fallecidos por accidente laboral en Aragón en lo que va de año y reclaman más prevención.
- El Ayuntamiento de Sariñena decretó un día de luto oficial y suspendió los actos previos a las fiestas de San Antolín.
La localidad oscense de Sariñena vive estos días uno de los episodios más trágicos de su historia reciente. El derrumbe de un edificio de cuatro plantas en la calle José Fatás, ocurrido el pasado jueves 27 de agosto, se ha saldado con la vida de un trabajador de 45 años y ha dejado heridos a otros dos operarios que se encontraban realizando labores de retirada de mobiliario antes de la demolición del inmueble. Lo que parecía una jornada más de trabajo se convirtió en una pesadilla cuando la estructura se vino abajo sin previo aviso, atrapando a tres personas bajo los escombros.
El suceso ha conmocionado a toda la comarca de Los Monegros y ha vuelto a poner el foco sobre la siniestralidad laboral en Aragón, una lacra que los sindicatos no dudan en calificar de «drama» y que ya se ha cobrado la vida de 24 personas en lo que va de año en la comunidad. La rápida movilización de los servicios de emergencia permitió rescatar con vida a uno de los atrapados, aunque no se pudo hacer nada por salvar al otro trabajador, cuyo cuerpo fue recuperado entre los escombros horas después del siniestro.
Un operativo de rescate complejo y coordinado
El aviso se recibió a las 12:00 horas del mediodía y, desde ese momento, se desplegó un amplio dispositivo de emergencia que incluyó a los Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, con efectivos de los parques de Sariñena, Barbastro y Benabarre, estos últimos con la Unidad Canina. También se movilizaron drones y efectivos del parque de Sabiñánigo, que trasladaron hasta el lugar el Puesto de Mando Avanzado, así como bomberos de los ayuntamientos de Huesca y Zaragoza, Guardia Civil, 061, el helicóptero del 112, Protección Civil, Cruz Roja y servicios municipales.
Las labores de rescate fueron especialmente complicadas debido a la inestabilidad de la estructura, que permanecía «colapsada» y en ruinas, según explicó el jefe de Bomberos de la Diputación Provincial de Huesca, David Fernández. Los equipos tuvieron que utilizar telémetros para vigilar los movimientos del edificio y, en varias ocasiones, se vieron obligados a interrumpir las maniobras al activarse las alarmas por riesgo de nuevos derrumbes. A pesar de las dificultades, lograron rescatar con vida a un trabajador que tenía un pie atrapado bajo los escombros y que fue evacuado al Hospital Universitario San Jorge de Huesca con pronóstico reservado.
La empresa de demolición y las circunstancias del accidente

Los tres operarios pertenecían a la empresa barbastrense FS Demolición, especializada en este tipo de trabajos, que ya había realizado una demolición similar en un edificio de la capital monegrina. Según confirmó el alcalde de Sariñena, Francisco Villellas, la vivienda siniestrada estaba deshabitada y sus propietarios, que residen en el edificio contiguo, habían encargado su derribo. El derrumbe provocó además daños en la vivienda colindante, cuyos dueños no podrán ocuparla por el momento, tal y como señaló el regidor municipal.
Las causas del siniestro todavía se desconocen y la investigación tendrá que determinar si se cumplían las condiciones de seguridad y los procedimientos de trabajo exigibles. En la investigación participarán la Inspección de Trabajo, el Instituto Aragonés de Seguridad y Salud Laboral (ISSLA) y los Bomberos, según confirmaron fuentes sindicales. El secretario de Salud Laboral de UGT Aragón, José de las Morenas, que se desplazó hasta Sariñena para seguir el operativo, señaló que «el edificio no reunía unas condiciones seguras para el trabajo que estaban realizando; evidentemente, si no, no se habría desplomado».
Los sindicatos denuncian la «lista de la vergüenza»
El accidente de Sariñena ha reabierto el debate sobre la prevención de riesgos laborales en Aragón. UGT y CCOO se concentraron el pasado lunes 31 de agosto ante el Monumento a la Constitución de Zaragoza para denunciar la situación y reclamar más medios, información y formación en prevención. El secretario general de CCOO Aragón, Manuel Pina, fue contundente: «Una casa que va a ser demolida, en la que entran personas y la casa se cae encima, algo ha fallado».
Los sindicatos han actualizado su balance de víctimas mortales tras cotejar sus datos con las estadísticas oficiales del ISSLA, que incorporan tres accidentes mortales ocurridos durante el mes de julio que no figuraban en su recuento anterior. Con la víctima de Sariñena, la cifra asciende a 24 fallecidos en lo que va de año en Aragón, una cifra que supera la registrada el año pasado por estas fechas. «La lista de la vergüenza se eleva a 21 y es un verdadero drama, una tragedia que debe poner este asunto en primer plano a nivel político y social», señaló De las Morenas, que posteriormente actualizó la cifra a 24 tras conocerse los datos oficiales.
El dirigente de UGT Aragón también cuestionó los posibles incumplimientos en la aplicación de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y denunció que «muchas veces el papel aguanta todo, pero luego la realidad in situ es muy diferente a lo que dice la documentación. Vemos accidentes del siglo XIX». Por su parte, Pina recordó que la construcción sigue siendo uno de los sectores con mayor siniestralidad y advirtió de que durante el verano aumenta la actividad relacionada con obras, reformas y demoliciones, por lo que es especialmente necesario extremar las precauciones.
Luto oficial y solidaridad con las víctimas

El Ayuntamiento de Sariñena decretó un día de luto oficial por el fallecido, natural de Barbastro, y las banderas ondean a media asta en señal de duelo. Además, se suspendieron los actos previos a las fiestas de San Antolín, que se celebran del 1 al 5 de septiembre, entre ellos la inauguración del local del danzante. El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, se desplazó hasta el Puesto de Mando Avanzado para acompañar a los servicios de emergencia y a los responsables municipales durante el desarrollo del operativo.
El trabajador rescatado con vida evoluciona favorablemente y permanece hospitalizado en planta en el Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, según fuentes del Gobierno de Aragón. El tercer operario, que logró salir por su propio pie, también fue atendido y trasladado a un centro sanitario. Los sindicatos han trasladado sus condolencias a la familia, compañeros y amigos del fallecido y han deseado una pronta recuperación a los heridos, al tiempo que reclaman «el máximo rigor y transparencia» en la investigación para depurar responsabilidades y evitar que una tragedia similar vuelva a repetirse.
La tragedia de Sariñena ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de reforzar las políticas de prevención en el ámbito laboral. Los sindicatos insisten en que la formación debe ser práctica y adaptada a cada escenario de trabajo, y no limitarse a la firma de documentos o a cursos a distancia. «Con una pequeña inversión en prevención y formación salvamos vidas», defendió De las Morenas, que puso como ejemplo las caídas en altura, que siguen produciéndose pese a que pueden prevenirse con sistemas de protección como líneas de vida, retenciones o elementos de sujeción.
Mientras tanto, la calle José Fatás permanece cortada al tráfico y los equipos continúan trabajando en la zona para asegurar la estructura del inmueble y garantizar las condiciones de seguridad. Está previsto que se complete el derribo del edificio una vez que la investigación determine las causas exactas del siniestro. Los vecinos de la zona siguen conmocionados por lo ocurrido y confían en que se esclarezcan los hechos y se haga justicia. La siniestralidad laboral se ha cobrado otra vida en Aragón, y el dolor de la familia, los compañeros y toda una comunidad se mezcla con la indignación por una tragedia que, según los sindicatos, era perfectamente evitable.

La localidad de Sariñena, que estos días debería estar inmersa en los preparativos de sus fiestas patronales, vive un ambiente de consternación y duelo. El derrumbe del edificio de la calle José Fatás ha dejado una profunda huella en la comunidad, que se ha volcado en muestras de solidaridad con las víctimas y sus familias. Los sindicatos han anunciado que continuarán movilizándose para exigir medidas concretas que frenen la sangría de muertes en el trabajo, y han recordado que «nadie debería morir trabajando». La investigación, que se espera rigurosa y transparente, deberá determinar las responsabilidades y sentar las bases para que tragedias como la de Sariñena no vuelvan a repetirse.


