- Casi la mitad de los conductores fallecidos en 2025 dieron positivo en alcohol, drogas o psicofármacos.
- La cocaína y las benzodiacepinas registran un aumento significativo respecto al año anterior.
- El perfil mayoritario de la víctima es un hombre de entre 35 y 54 años, en día laborable.
- La DGT refuerza las campañas de control junto a Aspaym para concienciar sobre la tasa cero.
El último informe del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses (INTCF) ha destapado una realidad preocupante: el 49,9% de los conductores fallecidos en siniestros viales durante 2025 había consumido alcohol, drogas o psicofármacos. En cifras absolutas, 446 de las 894 víctimas analizadas dieron positivo en alguna de estas sustancias, lo que supone un incremento del 1,7% respecto al año anterior. Los datos, presentados hoy en el Ministerio de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, reflejan que el alcohol sigue siendo la sustancia más habitual, aunque las drogas y los medicamentos psicoactivos ganan terreno.
Paralelamente, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha intensificado sus campañas de control y concienciación, en colaboración con la Asociación de Lesionados Medulares y Grandes Discapacitados Físicos (Aspaym). La iniciativa busca visibilizar las consecuencias irreversibles de conducir bajo los efectos de tóxicos, y se ha desplegado en varias provincias con el apoyo de la Guardia Civil. Los resultados de estos operativos, sumados a la memoria toxicológica, dibujan un panorama en el que la prevención y la educación vial siguen siendo asignaturas pendientes.
Datos clave del informe toxicológico

Según la memoria elaborada por el INTCF con la colaboración de siete institutos de medicina legal y el Observatorio Nacional de Seguridad Vial, el alcohol fue detectado en el 32,4% de los conductores fallecidos, una cifra ligeramente inferior a la de 2024. Sin embargo, preocupa el repunte de las drogas, que aparecen en el 20,9% de los casos (un 4,5% más), y de los psicofármacos, con un 17% (un 5,6% más). Entre estos últimos, las benzodiacepinas y los antidepresivos son los más comunes. Además, en el 36,3% de los positivos se detectó más de una sustancia, una combinación que ha aumentado notablemente respecto al año anterior. La mezcla más frecuente es alcohol y drogas, presente en el 19,1% de los casos.
En cuanto a las drogas ilegales, la cocaína es la más detectada, con un 14% de los conductores fallecidos, seguida del cannabis (8,1%). Este dato supone el porcentaje más alto desde que se inició la serie histórica en 2014, cuando la cocaína se situaba en el 6,7%. El informe también destaca que en el 20,3% de los fallecidos la tasa de alcohol superaba los 1,20 gramos por litro, muy por encima del límite legal.
Campañas de control y concienciación

La DGT ha puesto en marcha una nueva campaña especial de vigilancia del consumo de alcohol y drogas al volante, que se desarrolla durante esta semana en todo el territorio nacional. La iniciativa cuenta con la participación de voluntarios de Aspaym, personas con lesión medular consecuencia de accidentes de tráfico, que se acercan a los conductores detenidos en los controles para transmitirles un mensaje directo: «No corras, no bebas… no cambies las ruedas». Esta colaboración, que comenzó en 2007, busca impactar emocionalmente y recordar que las secuelas de un siniestro pueden ser para toda la vida.
En provincias como Málaga, los datos de la DGT indican que el alcohol y las drogas fueron factores concurrentes en el 8% de los accidentes con víctimas registrados en el primer semestre de 2026. Aunque la cifra pueda parecer modesta, las consecuencias son graves: tres fallecidos y nueve heridos hospitalizados en esos siniestros. La edad media de las víctimas mortales se sitúa en los 46 años, y en varios casos no se utilizaban los elementos de seguridad obligatorios. La campaña del año pasado en Málaga ya detectó un 46% de positivos en drogas entre los conductores controlados en carreteras interurbanas.
Perfil de las víctimas y sustancias más detectadas

La memoria toxicológica desmonta el mito de que los jóvenes son los principales infractores. El 45,5% de los conductores fallecidos con positivos tenía entre 35 y 54 años, con una edad media de 47,4 años. El grupo de 45 a 54 años concentra el 23,3% de los casos, seguido del de 35 a 44 años (22,2%). En cambio, los menores de 25 años apenas representan el 7,2%. Nueve de cada diez víctimas que dieron positivo eran hombres, y el 61,9% de los siniestros ocurrieron en día laborable, lo que sugiere una relación con los desplazamientos rutinarios.
En cuanto al tipo de vehículo, el 46,4% de los fallecidos circulaba en turismo y el 35,4% en motocicleta, donde lamentablemente se producen graves accidentes de moto. Los peatones también aparecen en el informe: el 50,9% de los atropellados mortales dieron positivo en alguna sustancia, con un predominio de los psicofármacos (57,5%), que por primera vez superan al alcohol. La mayoría de estos peatones eran hombres mayores de 65 años. Estos datos refuerzan la necesidad de abordar el consumo de sustancias desde una perspectiva integral, que incluya tanto a conductores como a peatones.
La combinación de alcohol y drogas, el aumento de la cocaína y la presencia de psicofármacos en edades avanzadas dibujan un escenario complejo. Las autoridades insisten en que la única tasa segura al volante es 0,0%, como ya han demostrado países como Suecia y Noruega. Mientras tanto, la DGT y las asociaciones de víctimas seguirán trabajando para reducir unas cifras que, aunque mejoran lentamente, siguen dejando un reguero de vidas rotas en las carreteras españolas.