- El Consejo de Ministros aprueba el proyecto de ley antitabaco, que amplía espacios sin humo a terrazas, playas y otros lugares.
- Por primera vez se prohíbe el consumo de tabaco y vapeadores a menores de 18 años, con multas de 200 a 600 euros para los padres.
- Los cigarrillos electrónicos se equiparan al tabaco tradicional: solo se venderán en tiendas especializadas y se prohíbe su publicidad.
- La reforma prevé un ahorro sanitario de hasta 200 millones de euros anuales y recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde al proyecto de ley antitabaco, una reforma que modifica la normativa vigente desde 2005 y que ahora se remite a las Cortes Generales para su tramitación parlamentaria. Se trata de la actualización más ambiciosa en la lucha contra el tabaquismo en España, con medidas que afectan tanto a espacios públicos como a la protección de los más jóvenes.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido la necesidad de adaptar la legislación a los nuevos patrones de consumo, especialmente el auge de los cigarrillos electrónicos y otros productos que han proliferado sin una regulación específica. La norma busca reducir el consumo, proteger a los no fumadores y cerrar lagunas legales que han permitido la expansión de estos dispositivos.
Ampliación de espacios sin humo
La reforma amplía considerablemente los lugares donde no se podrá fumar ni vapear. Entre las novedades más destacadas se incluyen las terrazas de bares y restaurantes, las playas marítimas y fluviales, las piscinas de uso colectivo, las instalaciones deportivas y los recintos donde se celebren espectáculos al aire libre. También se prohíbe el consumo en vehículos de trabajo, salvo cuando tengan un uso exclusivamente personal.
Además, se establece un perímetro de protección de 15 metros alrededor de centros sanitarios, educativos, culturales y deportivos, así como de parques infantiles. En estas zonas no se podrá fumar ni utilizar cigarrillos electrónicos, una medida que busca evitar la exposición involuntaria al humo y a los aerosoles.
Prohibición del consumo en menores
Una de las medidas más relevantes es la prohibición expresa de que los menores de 18 años consuman tabaco o productos relacionados. Hasta ahora solo se prohibía la venta, pero no el consumo. Las infracciones leves conllevan multas de entre 200 y 600 euros, que deberán abonar los padres o tutores legales, aunque pueden conmutarse por trabajos en beneficio de la comunidad.
Según la encuesta ESTUDES 2025, el 49,5% de los adolescentes de 14 a 18 años ha probado alguna vez los cigarrillos electrónicos, y el consumo en el último mes se ha duplicado desde 2019, pasando del 14,9% al 27,1%. En cuanto al tabaco convencional, la prevalencia de fumadores diarios en este grupo es del 4,3%, la cifra más baja desde 1994, pero aún un 15,5% reconoce haber fumado en el último mes.

Regulación de cigarrillos electrónicos y nuevos productos
La ley equipara los cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina, al tabaco tradicional en cuanto a restricciones de consumo, venta y publicidad. Los vapeadores y otros dispositivos solo podrán venderse en tiendas especializadas, como los estancos, y no en bazares o tiendas de conveniencia. Además, se prohíbe la comercialización de cigarrillos electrónicos desechables, aunque esta medida queda pendiente de un informe europeo.
Las bolsas de nicotina quedan fuera de la prohibición de consumo en espacios sin humo, pero su uso por menores de edad también estará vetado. La reforma también afecta a las shishas, los productos a base de hierbas para fumar y los dispositivos de tabaco calentado.

Publicidad, venta y sanciones
Las restricciones a la publicidad se endurecen de forma significativa. Queda prohibida cualquier forma de promoción en medios de comunicación, internet, redes sociales y máquinas expendedoras. Tampoco se podrá colocar cartelería en escaparates ni mobiliario promocional en establecimientos. Los contenidos audiovisuales no podrán mostrar a personas fumando o vapeando, ni exhibir marcas o logotipos.
El régimen sancionador se actualiza con multas que van desde los 200 euros para infracciones leves hasta los 600.000 euros para las muy graves. La ley también recupera el Observatorio para la Prevención del Tabaquismo, suprimido en 2014, que se encargará de proponer iniciativas y coordinar políticas de reducción del consumo.

Con esta reforma, el Gobierno espera reducir la prevalencia del tabaquismo y generar un ahorro sanitario de entre 100 y 200 millones de euros al año, según estimaciones de la ministra. La norma, que aún debe superar el trámite parlamentario, entrará en vigor 20 días después de su publicación en el BOE, con un plazo adicional de dos meses para que los establecimientos adapten su señalización. La protección de los menores y la equiparación de los nuevos productos son los pilares de una ley que pretende marcar un antes y un después en la salud pública en España.
