- El Papa León XIV deroga el Motu Proprio 'Un futuro sostenible' de 2021.
- Los recortes salariales afectaban a cardenales, jefes de dicasterios y clérigos, con reducciones del 10%, 8% y 3%.
- La derogación no tiene carácter retroactivo: los efectos ya aplicados permanecen.
- La medida se enmarca en el primer año de pontificado del Papa, que cumple 71 años.

El Pontífice ha decidido dar por superada la etapa de austeridad impuesta por la pandemia. Mediante un Motu Proprio firmado este lunes, León XIV ha derogado formalmente la legislación que, en marzo de 2021, estableció recortes salariales en la Santa Sede. La medida, conocida como ‘Un futuro sostenible’, fue promovida por el Papa Francisco para hacer frente al déficit agravado por el Covid-19.
La noticia llega en un momento de consolidación del pontificado, cuando el Papa cumple 71 años. El Vaticano ha confirmado que la derogación es efectiva desde el 1 de septiembre de 2026, aunque los efectos ya producidos durante la vigencia de la norma se mantienen intactos. Así, los trabajadores que vieron congelados sus aumentos bienales no recuperarán ese tiempo.
Los recortes impuestos por Francisco
La norma original, firmada por Francisco, afectó a distintos estamentos del Vaticano. Los cardenales de la Curia vieron reducidos sus salarios en un 10%, mientras que los jefes y secretarios de dicasterios sufrieron un recorte del 8%. Además, los empleados clericales y religiosos experimentaron una bajada del 3% en sus ingresos. La congelación de los aumentos bienales por antigüedad se aplicó a todo el personal, aunque afectó especialmente a los laicos a partir del cuarto nivel.
La justificación era la grave situación económica provocada por la pandemia, que había dejado un déficit crónico y un fondo de pensiones con problemas. La emergencia sanitaria cerró los Museos Vaticanos durante meses, privando a la Santa Sede de una de sus principales fuentes de ingresos. El pontífice argentino instó a revisar el gasto para evitar despidos, especialmente de trabajadores laicos con familias.
La decisión de León XIV
En su decreto, el actual Papa señala que las medidas de contención fueron necesarias en su momento, pero ahora pueden superarse. León XIV ha explicado que ha consultado con la Secretaría de Economía y ha examinado cuidadosamente la situación, para concluir que las instituciones vaticanas pueden garantizar la sostenibilidad económica con otros instrumentos. No obstante, deja claro que todo lo acontecido mientras la ley estuvo en vigor queda como algo adquirido, incluida la suspensión del cómputo de los aumentos bienales.

De esta manera, los empleados no recuperarán los retrasos ni los incrementos que no se aplicaron. La revocación, que entra en vigor el 1 de septiembre de 2026, restablece la normalidad salarial a partir de esa fecha, pero no tiene efectos retroactivos. Esta decisión llega después de que en 2025 ya se hubiera derogado parcialmente el artículo 3 mediante un rescriptum ex audientia.
Contexto y reacciones
La medida ha sido recibida con satisfacción entre los empleados vaticanos, que llevaban cinco años con sus salarios recortados. El hecho de que la derogación se haya hecho pública el mismo día en que el Papa celebra su cumpleaños ha sido interpretado como un gesto de cercanía hacia los trabajadores. La noticia se enmarca en una serie de decisiones económicas que León XIV ha tomado en sus primeros meses de pontificado, caracterizado por un perfil técnico y una gestión austera.

El contexto europeo también es relevante, ya que la Santa Sede tiene una importante presencia en España y el resto del continente. La decisión del Papa podría tener un efecto en la percepción de la gestión financiera del Vaticano, que ha sido objeto de debate en los últimos años. Sin embargo, el Pontífice ha querido dejar claro que la sostenibilidad sigue siendo un objetivo prioritario.

Con esta medida, León XIV demuestra que su administración está dispuesta a adaptarse a las nuevas circunstancias, sin renunciar a la prudencia. Los trabajadores recuperarán los aumentos salariales a partir de la fecha de entrada en vigor, aunque no recibirán compensaciones por el tiempo pasado. La decisión ha sido bien valorada por los sindicatos y asociaciones de empleados del Vaticano.
En definitiva, el Papa León XIV ha suprimido los recortes salariales impuestos por su predecesor, pero ha preservado los efectos pasados. Con esta medida, se busca restablecer la confianza y la estabilidad financiera, ahora que la emergencia sanitaria ha quedado atrás. La decisión, además, subraya el estilo personal del Pontífice, que combina la prudencia financiera con la sensibilidad hacia las necesidades del personal.
