El sector cervecero en España se estabiliza con un impulso histórico en la producción y el auge de las variedades sin alcohol

Última actualización: julio 4, 2026
  • El consumo por persona en España descendió un 4,4% debido a la inflación y a la búsqueda de hábitos de vida más saludables.
  • La cerveza sin alcohol ya representa el 14% del mercado nacional, consolidando a España como líder europeo en esta categoría.
  • España se mantiene como el segundo mayor productor de la Unión Europea tras alcanzar un récord de 41,52 millones de hectolitros.
  • El turismo internacional sigue siendo un pilar fundamental, aportando cerca del 30% del consumo total de esta bebida en el país.

Consumo de cerveza en establecimientos españoles

El panorama de la cerveza en nuestro país ha mostrado una resistencia envidiable durante el último ejercicio, aunque no está exento de cambios profundos en la forma en que los ciudadanos se acercan a esta bebida. Según el último Informe Socioeconómico del Sector de la Cerveza en España, elaborado en colaboración con el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el volumen total consumido se ha mantenido en cifras muy similares al año anterior, rozando los 43,4 millones de hectolitros, lo que demuestra que la cultura cervecera sigue muy viva en nuestras calles.

A pesar de esta estabilidad global, los datos reflejan que nos hemos apretado un poco el cinturón en lo que a las rondas personales se refiere. El consumo por habitante ha experimentado un retroceso del 4,4%, situándose en una media de unos 50,5 litros anuales por persona. Este fenómeno no es casualidad, ya que el sector apunta directamente a la inflación acumulada y a una gestión mucho más prudente del gasto en ocio por parte de las familias, que ahora seleccionan con más lupa sus momentos de esparcimiento fuera de casa.

Nuevas costumbres y el peso del turismo internacional

Turistas disfrutando de una cerveza en España

Si el mercado nacional se ha mantenido a flote ha sido, en gran medida, gracias a los millones de visitantes que eligen nuestras tierras para sus vacaciones. Los datos son claros al señalar que los turistas internacionales son responsables de casi el 30% del consumo total de cerveza en el país, destacando especialmente los viajeros procedentes de Alemania y el Reino Unido. De hecho, mientras el consumo interno flojeaba un poco, las ventas vinculadas al turismo en la hostelería crecieron un 4,1%, compensando la balanza en las zonas con más afluencia de extranjeros.

La hostelería sigue siendo el templo sagrado para disfrutar de una caña bien tirada, concentrando el 64% del consumo total frente al hogar. No hay duda de que el tradicional tapeo sigue siendo el motor de esta industria, pues nueve de cada diez personas eligen esta bebida para acompañar sus pinchos favoritos. Sin embargo, el sector observa con atención cómo los hábitos de ocio se vuelven más selectivos, con una ligera caída en la frecuencia de las salidas que ha afectado más a los establecimientos pequeños y de barrio.

La imparable ascensión de la cerveza sin alcohol

Botellas de cerveza sin alcohol en una mesa

Si hay una categoría que va como un tiro, esa es la de la cerveza sin alcohol. España se ha convertido en el auténtico paraíso europeo para esta variedad, que ya representa el 14% del total del mercado. Esto significa que una de cada siete cervezas que se sirven en nuestras barras ya no lleva graduación. El crecimiento de este segmento ha sido del 4,6%, rozando máximos históricos y demostrando que el consumidor español busca alternativas más ligeras sin renunciar al sabor y al ritual social de salir a tomar algo.

Lo más curioso de este fenómeno es que no se trata de gente que no beba alcohol por sistema, sino que el 90% de los consumidores de la variante ‘sin’ son también bebedores habituales de la tradicional. Simplemente, alternan según el momento del día o sus responsabilidades, como tener que conducir o querer cuidarse un poco más. España consume ya más cerveza sin alcohol que toda Latinoamérica junta, consolidando un modelo de moderación que nos diferencia de otros mercados europeos donde el consumo es mucho más impulsivo.

España se afianza como potencia productora en Europa

Planta de producción de cerveza en España

En el plano industrial, las noticias son realmente positivas para la economía nacional. España ha logrado revalidar su título como el segundo mayor productor de la Unión Europea, situándose solo por detrás del gigante alemán. Con una producción que ha alcanzado el récord de 41,52 millones de hectolitros, nuestras fábricas están trabajando a pleno rendimiento. Este músculo industrial se traduce en una enorme capacidad de exportación, que ha subido un 8% con destinos tan variopintos como Cuba, Reino Unido y China, que se han rendido a la calidad de nuestras marcas.

El liderazgo del mercado nacional sigue encabezado por grandes grupos como Mahou San Miguel, seguido de cerca por Damm y Heineken España. Es reseñable que el sector no solo genera riqueza de forma directa, sino que supone el 1,3% del PIB nacional y es responsable de más de 540.000 puestos de trabajo. Además, hay un fuerte compromiso con el producto de proximidad, ya que más del 90% de los ingredientes, como la cebada y el lúpulo, se compran a agricultores españoles, apoyando así la sostenibilidad de nuestro campo.

Sostenibilidad y aportación a la sociedad

Envases reutilizables de cerveza

La industria también está haciendo los deberes en materia de medio ambiente. Actualmente, más del 82% de la cerveza que se sirve en los bares utiliza envases reutilizables, una cifra que sitúa a la hostelería como un referente en economía circular. Además, el sector ha conseguido que casi la totalidad de la energía eléctrica utilizada en sus centros de producción provenga de fuentes renovables, reduciendo de forma drástica las emisiones de gases de efecto invernadero por cada litro fabricado durante los últimos años.

Más allá de los números y las fábricas, la cerveza forma parte del ADN social de nuestro país, vinculada estrechamente a la dieta mediterránea y a la forma que tenemos de relacionarnos. La estabilidad de la producción y el éxito de las exportaciones compensan un mercado interno que, aunque se ha vuelto más prudente por el coste de la vida, sigue viendo en esta bebida el acompañamiento perfecto para sus momentos de desconexión. El sector afronta el futuro con optimismo, apoyado en la innovación de las variedades sin alcohol y en un turismo que no deja de crecer y que sigue encontrando en las terrazas españolas su rincón favorito.