- Francia y España alcanzan registros superiores a los 40 grados batiendo récords históricos.
- Varios países europeos activan la alerta roja por calor extremo ante el riesgo para la salud.
- Un fenómeno de bloqueo atmosférico permite la entrada de una masa de aire muy cálido desde África.

El panorama meteorológico en el viejo continente está dejando registros que asustan a más de uno, con una masa de aire muy cálido que se ha instalado sobre gran parte del territorio. Esta situación se debe principalmente a la presencia de altas presiones y una dorsal en altura, lo que está empujando aire muy seco y cálido directamente desde el continente africano hacia el norte, similar a los efectos de la calima y polvo del Sahara en España.
Las previsiones no son precisamente halagüeñas para los próximos días, ya que el calor parece que ha venido para quedarse un buen rato en gran parte de la geografía europea. La estabilidad atmosférica está provocando que estas altas temperaturas queden atrapadas, afectando seriamente a países como Francia, España o el Reino Unido, donde los termómetros están marcando cifras totalmente inusuales para estas fechas del año.
Registros de récord en Francia y Centroeuropa
En el país galo la situación es especialmente preocupante, con ciudades que se enfrentan a un calor asfixiante que no da tregua ni siquiera durante las horas nocturnas. Se espera que en puntos clave como París se ronden los 40 grados por primera vez en esta temporada, una cifra que también se repetirá en buena parte del suroeste francés. Esta anomalía térmica está rompiendo récords históricos, obligando a las autoridades a activar niveles de alerta máxima en decenas de departamentos por el riesgo meteorológico extremo.
Pero Francia no es la única que está sudando la gota gorda, ya que el termómetro también sube con fuerza en naciones como Alemania, Bélgica o Italia. En el territorio germano, las máximas ya se sitúan cerca de los 35 grados en diversas regiones del sur, mientras que en Italia se han emitido avisos de alerta roja en ciudades importantes para tratar de minimizar el impacto de este fenómeno entre la población más vulnerable ante el sofocón.
La península ibérica y el Reino Unido bajo aviso extremo
Si miramos hacia España, la cosa está que arde, especialmente en la zona oeste y sur de la península donde el sol aprieta de lo lindo. Los expertos avisan de que en algunas regiones se pueden llegar a superar los 44 grados de máxima, lo que supone un auténtico desafío para el día a día de los ciudadanos. Además, las noches no están trayendo el alivio esperado, ya que las mínimas se mantienen muy altas, dando lugar a episodios de noches ecuatoriales en amplias zonas del país.
Por otro lado, el Reino Unido también está bajo el foco de esta ola de calor tan inusual para sus latitudes. Londres y buena parte del sur de Inglaterra están registrando valores que superan los 35 grados, algo que ha llevado a decretar alertas por calor extremo para proteger a la ciudadanía. Este fenómeno responde a un patrón de bloqueo que impide la entrada de aire más fresco, provocando que la masa de aire sahariano avance muy lentamente por todo el continente.
Esta situación de calor extremo continuará marcando la agenda europea durante el resto de la semana, desplazándose ligeramente hacia el este a medida que avancen los días. Aunque se espera un descenso gradual de los termómetros en la zona occidental hacia el final de la semana, la persistencia de las altas presiones hará que los valores sigan estando muy por encima de lo que se considera normal, subrayando la magnitud de un episodio meteorológico que ha puesto en jaque a media Europa.

