Festival de Astronomía de Villa de Leyva: astroturismo y ciencia bajo los cielos más oscuros

Última actualización: marzo 21, 2026
  • Villa de Leyva celebra una nueva edición del Festival de Astronomía, consolidado como uno de los eventos científicos y turísticos más destacados de Iberoamérica.
  • España participa como país invitado de honor con una delegación de expertos que impulsa la cooperación en astroturismo y protección del cielo nocturno.
  • El programa combina observación con telescopios, astrofotografía, planetario, talleres y una amplia agenda académica gratuita para todos los públicos.
  • El festival se integra con el I Encuentro Regional Starlight en América, reforzando la red internacional de destinos con cielos protegidos y vocación científica.

Festival de Astronomía en Villa de Leyva

Cuando anochece en Villa de Leyva y las luces del pueblo se atenúan, el cielo deja de ser un simple telón de fondo para convertirse en el auténtico protagonista. El Festival de Astronomía de Villa de Leyva vuelve a transformar este municipio boyacense en un enorme observatorio a cielo abierto, donde turistas, vecinos, científicos y aficionados comparten durante varios días una misma afición: mirar hacia arriba y entender mejor el universo.

Esta cita, considerada ya uno de los encuentros de divulgación astronómica más importantes de Colombia e Iberoamérica, reúne cada año a miles de personas alrededor de telescopios, domos, exposiciones y charlas. En la edición actual, el evento da un salto cualitativo al reforzar su dimensión internacional, vincularse estrechamente con el I Encuentro Regional Starlight en América y poner el foco en el astroturismo como motor de desarrollo sostenible.

Villa de Leyva, capital del astroturismo en Colombia

El municipio boyacense abre de nuevo su emblemática Plaza Mayor para acoger el 29º Festival de Astronomía de Villa de Leyva, una edición que mantiene su estructura de tres días, del 20 al 22 de marzo, con actividades repartidas entre el casco histórico y distintos espacios del entorno. La plaza se convierte en un gran escenario para telescopios, carpas, planetarios y stands de divulgación, donde la ciencia se vive con un ambiente cercano y participativo.

Las autoridades locales insisten en el papel estratégico del evento. El alcalde, Víctor Gamboa, subraya que Villa de Leyva se ha consolidado como “capital del astroturismo en Colombia”, gracias a la combinación de cielos oscuros, patrimonio colonial y una oferta creciente de turismo científico. El festival no solo dinamiza la economía local y el sector hotelero, también refuerza la identidad del municipio como destino especializado en observación astronómica.

El impacto se mide tanto en proyección internacional como en beneficios para la comunidad. Cada edición atrae a miles de visitantes —se estima una asistencia en torno a las 6.000 personas— que disfrutan de observaciones guiadas, charlas, talleres y actividades gratuitas para diferentes edades. Para muchos comercios y alojamientos, estos días suponen uno de los momentos de mayor movimiento del año, mientras que para estudiantes y familias es una oportunidad excepcional de acercarse a la ciencia sin necesidad de desplazarse a grandes ciudades.

La secretaria de Turismo de Villa de Leyva, Laura Fuya (o Ávila, según diferentes fuentes), destaca que el festival se ha consolidado como uno de los principales espacios de divulgación científica del país, con una agenda académica abierta al público que permite que niños, jóvenes y adultos se acerquen a la astronomía de forma amena y rigurosa. El municipio, además, trabaja para mantener unas condiciones óptimas de baja contaminación lumínica que sustentan el desarrollo del astroturismo a largo plazo.

En paralelo, el Gobierno colombiano y el Viceministerio de Turismo han empezado a priorizar destinos con cielos de calidad y políticas de protección del entorno nocturno, entre los que destacan Villa de Leyva, el desierto de la Tatacoa, zonas de La Guajira o la Sierra Nevada de Santa Marta. El festival se sitúa así como una pieza clave dentro de una estrategia nacional que busca atraer un turismo más consciente, con mayor valor añadido y fuerte componente educativo.

España, país invitado de honor y puente con Europa

Astroturismo y observación astronómica

Uno de los grandes alicientes de esta edición es la presencia de España como país invitado de honor. El país europeo, que se ha convertido en uno de los referentes mundiales en astroturismo y protección del cielo nocturno, acude con una delegación de especialistas que aportan una visión amplia: desde la investigación más avanzada hasta la divulgación, la astrofotografía y la gestión turística de destinos de estrellas.

La delegación la encabeza Antonia Varela, astrofísica y directora de la Fundación Starlight, entidad española que ha sido clave en la creación de certificaciones internacionales para destinos con cielos de calidad y en el reconocimiento del firmamento como patrimonio natural y cultural. Varela es también una de las voces más destacadas en la lucha contra la contaminación lumínica y en la defensa del “derecho de la humanidad a contemplar cielos estrellados”.

Junto a ella participan el divulgador científico y astrofotógrafo Óscar Martín Mesonero, conocido por documentar eclipses solares por todo el planeta; el astrofotógrafo Luis Miguel Azorín, especializado en imágenes de cielo profundo y paisajes nocturnos que combinan arte y ciencia; y el divulgador Juan Vicente Ledesma, que trabaja en la integración de patrimonio natural, paisaje y observación astronómica sostenible en proyectos de turismo responsable.

Desde la embajada de España en Colombia, el agregado cultural Alberto Miranda destaca que la invitación supone una oportunidad para reforzar la cooperación científica y cultural entre España, Colombia y otros países de América Latina. El festival, explica, “aúna ciencia, divulgación y participación ciudadana” y abre la puerta a intercambiar buenas prácticas en astroturismo, iluminación responsable y gestión de destinos con cielos protegidos.

En total, los especialistas españoles participan en más de 30 actividades entre conferencias, talleres de astrofotografía y sesiones de observación con telescopios, dirigidas tanto a público general como a estudiantes y comunidades locales. Su presencia se inscribe en una corriente más amplia de investigadores y divulgadores europeos que han impulsado la popularización de la astronomía y la defensa de los cielos oscuros como recurso estratégico para territorios rurales.

Del I Encuentro Regional Starlight al festival: un mismo cielo compartido

Encuentro Starlight en Villa de Leyva

Este año, el festival llega precedido por el I Encuentro Regional Starlight en América, celebrado también en Villa de Leyva y organizado por la Fundación Starlight. Durante tres días, del 18 al 20 de marzo, el auditorio del Hotel Mesón de los Virreyes ha sido escenario de un foro en el que se han dado cita representantes de diferentes países latinoamericanos, gestores de destinos astronómicos y expertos en iluminación sostenible, turismo y patrimonio.

La directora de la Fundación Starlight, Antonia Varela, insistió en la inauguración en que el astroturismo “solo tiene sentido si se construye desde la protección del cielo nocturno y el compromiso con el territorio”. En ese marco, destacó el papel de Villa de Leyva y el desierto de la Tatacoa como Destinos Turísticos Starlight certificados en Colombia, ejemplo de cómo un buen cielo puede convertirse en palanca de desarrollo si se gestiona con criterios de sostenibilidad.

El encuentro reunió iniciativas procedentes de Costa Rica, Chile, Uruguay, Venezuela y el Caribe colombiano, entre otros territorios, que compartieron experiencias sobre cómo integrar ciencia, comunidad y economía local en torno al cielo nocturno. En varias sesiones se abordaron los retos de la iluminación artificial, la necesidad de normativas claras y la importancia de la participación de las comunidades indígenas, que aportan una visión ancestral del firmamento como elemento simbólico y cultural.

La presencia española también fue relevante en esta cita previa, con intervenciones de expertos como Rafael Bachiller, director del Observatorio Astronómico Nacional de España, que analizó el impacto del llamado “Trío de Eclipses” previsto sobre territorio español entre 2026 y 2028, o especialistas como Susana Malón y Carlos Fernández, centrados en la iluminación eficiente y la gobernanza de los destinos. Además, se exploró el papel del storytelling en el diseño de experiencias de astroturismo y la importancia de la comunicación especializada, con aportaciones de profesionales de medios dedicados al turismo de estrellas.

La conexión entre el Encuentro Starlight y el Festival de Astronomía permite que la reflexión más técnica y estratégica se prolongue en un entorno abierto al gran público. Tras las mesas redondas y sesiones de trabajo, los asistentes pasan a un ambiente más festivo, donde la observación directa del cielo, las actividades educativas y la participación ciudadana se convierten en protagonistas. De este modo, Villa de Leyva actúa como puente entre la comunidad científica, las instituciones y la ciudadanía.

Un programa intenso: telescopios, planetario, astrofotografía y mucha divulgación

La programación del Festival de Astronomía se reparte en tres jornadas que combinan actividades diurnas y nocturnas. Las propuestas están pensadas para todo tipo de público, desde quienes se asoman por primera vez a un telescopio hasta aficionados con experiencia o profesionales que buscan espacios de intercambio.

El viernes 20 de marzo se da el pistoletazo de salida con la apertura de la exposición de astrofotografía, que se mantiene activa buena parte del fin de semana, y con actividades como AstroLego, talleres de construcción y juego científico pensados especialmente para niños y familias. Durante la tarde se realizan sesiones de observación solar con telescopios, con filtros y medidas de seguridad adecuadas, y por la noche llega uno de los momentos más esperados: la observación celeste guiada, en la que astrónomos y divulgadores ayudan a identificar planetas, constelaciones y objetos de cielo profundo.

El sábado 21 la actividad comienza de madrugada con el “preamanecer”, una franja en la que el cielo aún oscuro permite contemplar el equinoccio y otros fenómenos en condiciones óptimas. A lo largo del día continúan la exposición de astrofotografía, las sesiones de AstroLego, las observaciones solares y la programación del planetario, que funciona como un domo inmersivo donde el público puede realizar un viaje simulado por el universo. La noche se reserva de nuevo para largas horas de observación con telescopios en la Plaza Mayor y otros puntos habilitados.

El domingo 22 mantiene la dinámica de los días anteriores, con un nuevo preamanecer, últimas sesiones de exposición, actividades infantiles y más observación solar. Paralelamente, durante las tres jornadas se desarrolla una agenda académica de conferencias y talleres, tanto de nivel introductorio como avanzado, en la que participan universidades, asociaciones astronómicas y colectivos científicos de varias regiones del país.

Entre las propuestas más singulares figura la participación de la Universidad Distrital y su Observatorio Astronómico LatitUD, que aporta un planetario portátil tipo domo con capacidad para unas 30 personas, talleres interactivos, actividades con telescopios y ejercicios de ciencia ciudadana centrados en la búsqueda de objetos del sistema solar. También hay charlas sobre el equinoccio y su interpretación en culturas prehispánicas, arqueoastronomía, exploración de asteroides, geología planetaria y técnicas como la fotogrametría aplicadas al estudio de otros cuerpos celestes.

Astroturismo en auge y oportunidades para España y Europa

El festival de Villa de Leyva se celebra en un momento en el que el astroturismo vive un crecimiento notable a nivel mundial. Estudios recientes de plataformas de viajes indican que la demanda de experiencias vinculadas a la observación astronómica ha aumentado de forma muy significativa en los últimos años, y que más de la mitad de los viajeros estarían interesados en actividades bajo cielos oscuros.

En este contexto, España y otros países europeos se han posicionado como referentes en destinos de turismo de estrellas, gracias a una combinación de infraestructura científica —observatorios de prestigio, centros de investigación—, certificaciones de calidad como la Starlight, y políticas públicas orientadas a limitar la contaminación lumínica. Islas y zonas rurales con baja densidad poblacional en la península ibérica se han convertido en ejemplos de cómo integrar ciencia, turismo y conservación del entorno nocturno.

El astrocientífico Óscar Martín Mesonero señala que este tipo de turismo “no es una moda pasajera”, sino el resultado de la confluencia entre conocimiento científico, emoción y desarrollo local. En su opinión, Colombia y gran parte de América Latina cuentan con condiciones idóneas para seguir una senda similar a la de algunos territorios europeos, siempre que se acompañe de planificación, formación de guías, regulación de la iluminación y certificación de destinos.

El intercambio de experiencias entre Europa y América Latina, que se refuerza en Villa de Leyva con la presencia española, permite compartir metodologías para medir la calidad del cielo, diseñar productos de astroturismo adaptados a distintos públicos y desarrollar estrategias de promoción internacional. Para los viajeros europeos, además, el festival y otros destinos colombianos representan una oportunidad de explorar cielos del hemisferio sur y regiones intertropicales, con constelaciones y objetos que no siempre son visibles desde latitudes más altas.

Desde una perspectiva socioeconómica, el astroturismo se considera una actividad de baja huella ambiental y alto impacto educativo, que genera ingresos en alojamientos rurales, gastronomía local y servicios de guianza, sin requerir grandes infraestructuras ni transformar de forma agresiva el territorio. Por ello, tanto en España como en Colombia se le está dando un papel relevante en estrategias de desarrollo rural y diversificación de la oferta turística.

Protección del cielo nocturno y derecho a contemplar las estrellas

Más allá del componente lúdico, uno de los mensajes centrales del Festival de Astronomía de Villa de Leyva es la necesidad de proteger el cielo nocturno. La contaminación lumínica se ha convertido en un problema creciente que afecta directamente a la investigación astronómica, altera los ecosistemas nocturnos y borra de la vista de millones de personas la Vía Láctea y gran parte de las constelaciones.

La Fundación Starlight y otras entidades científicas presentes en el evento insisten en que la oscuridad natural es un recurso cada vez más escaso, que merece ser gestionado como un patrimonio ambiental. Reducir el derroche de luz, adaptar las luminarias a criterios técnicos adecuados y planificar el crecimiento urbano de forma responsable son medidas que, según los expertos, pueden marcar una gran diferencia sin renunciar a la seguridad ni al confort.

Durante las conferencias y paneles se aborda la idea del “derecho de la humanidad a la luz de las estrellas”, un concepto que se está abriendo paso en foros internacionales y que aboga por garantizar que las generaciones futuras puedan seguir contemplando el cielo en condiciones similares a las de hoy. En este sentido, la certificación de destinos Starlight y la creación de reservas de cielo oscuro en Europa y América se interpretan como pasos concretos hacia esa protección.

Las comunidades indígenas presentes en el Encuentro Starlight aportan además una lectura complementaria: para muchos pueblos originarios, el firmamento no solo es un objeto de estudio científico, sino un mapa cultural y espiritual donde se inscriben historias, calendarios agrícolas y referencias identitarias. Integrar estas visiones en los programas de astroturismo y divulgación permite enriquecer los relatos y favorecer un turismo más respetuoso con los saberes locales.

El festival también hace hincapié en el papel de la educación y la divulgación en esta tarea de protección. Desde las observaciones con telescopios hasta los juegos infantiles, pasando por los talleres de astrofotografía, casi todas las actividades incorporan mensajes sobre cómo la iluminación mal diseñada afecta al cielo y qué puede hacer cada persona en su entorno cotidiano para reducir su impacto.

Un encuentro donde ciencia, turismo y comunidad miran al mismo cielo

A lo largo de sus 29 ediciones, el Festival de Astronomía de Villa de Leyva se ha convertido en mucho más que una cita puntual en el calendario. Es un espacio en el que coinciden investigadores, instituciones educativas, gestores turísticos, comunidades locales y viajeros de distintos países, todos conectados por la curiosidad hacia el cosmos. La combinación de rigor científico, ambiente relajado y fuerte componente experiencial ha permitido que el evento crezca sin perder su carácter cercano.

El vínculo con el I Encuentro Regional Starlight, la participación destacada de España y la proyección hacia redes internacionales de astroturismo consolidan a Villa de Leyva como uno de los nodos más dinámicos de la región en todo lo que tiene que ver con observación del cielo y uso responsable del entorno nocturno. Para muchos visitantes, estos días representan su primer contacto consciente con un cielo verdaderamente oscuro; para otros, una oportunidad de profundizar en su afición o de tejer alianzas profesionales.

Entre telescopios, domos portátiles, charlas sobre equinoccios y talleres para aprender a fotografiar la Vía Láctea, el festival demuestra que la astronomía puede ser, al mismo tiempo, ciencia, cultura y recurso turístico. Y al hacerlo desde un pequeño municipio colonial de los Andes colombianos, envía también un mensaje claro al resto del mundo: el futuro del astroturismo y de la protección de los cielos pasa por escuchar a los territorios que aún conservan la oscuridad como un tesoro compartido.