- La Xunta aprueba el Plan Estratégico de Salud Mental 2026-2030 con un presupuesto de 177 millones de euros, el doble que el anterior.
- Se incorporarán 357 nuevos profesionales, entre ellos 124 psiquiatras y psicólogos clínicos, para reforzar la atención pública.
- El plan prioriza la infancia, la adolescencia, las personas mayores y la atención primaria, con nuevas unidades y programas específicos.
- Se mantienen iniciativas como el programa YAM de prevención del suicidio y se amplían las plazas residenciales y los convenios con entidades sociales.
El Gobierno gallego ha dado luz verde al nuevo Plan Estratégico de Salud Mental para el periodo 2026-2030, una hoja de ruta que llega con un presupuesto récord de 177 millones de euros y la promesa de incorporar a 357 nuevos profesionales especializados. La iniciativa, aprobada en el Consello da Xunta, supone más que duplicar la inversión del plan anterior, que contaba con 83 millones, y refuerza el compromiso de la administración autonómica con un área que, según reconocen las autoridades sanitarias, ha visto dispararse la demanda tras la pandemia.
El conselleiro de Sanidade, Antonio Gómez Caamaño, presentó las líneas maestras del documento junto al conselleiro de Presidencia, Diego Calvo, y destacó que el objetivo es avanzar hacia un modelo asistencial «más accesible, coordinado, humanizado e innovador». El plan, que se ha elaborado de forma participativa y multidisciplinar, está alineado con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y con el Plan de Acción de Salud Mental del Sistema Nacional de Salud, y busca dar respuesta al incremento sostenido de los problemas de salud mental, especialmente entre los más jóvenes.
Refuerzo histórico de la plantilla sanitaria

La columna vertebral del nuevo plan es el incremento de recursos humanos en la red pública. De los 357 profesionales que se incorporarán a lo largo de los próximos cuatro años, 124 serán facultativos especialistas en psiquiatría y psicología clínica. De ellos, 22 se sumarán de manera progresiva a la Red de Psicología Clínica de Atención Primaria, que ya cuenta con 28 profesionales tras las 21 contrataciones realizadas este mismo año, y que aspira a alcanzar los 50 psicólogos en 2030.
El resto de las nuevas incorporaciones se reparte entre 101 profesionales de enfermería especializada en salud mental, 68 técnicos en cuidados auxiliares, 29 trabajadores sociales, 21 terapeutas ocupacionales y 14 auxiliares administrativos. En total, el coste acumulado de estas contrataciones durante la vigencia del plan ascenderá a 52,7 millones de euros, una cifra que refleja la apuesta decidida de la Xunta por reforzar la atención especializada en todos los niveles asistenciales.
Este incremento supone un salto cualitativo respecto al plan anterior, que entre 2020 y 2024 incorporó a 241 profesionales. El conselleiro de Sanidade recordó que los problemas de salud mental «se incrementaron notablemente» desde la pandemia, una realidad que no solo afecta a Galicia sino que se ha convertido en un fenómeno global. Con esta ampliación de plantilla, la administración autonómica pretende reducir las listas de espera y mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario público.
Seis líneas estratégicas y cuatro ejes transversales

El plan se estructura en seis líneas estratégicas que abordan las principales áreas de intervención: el trastorno mental grave, la salud mental en la infancia y la adolescencia, la atención en edades avanzadas, el trastorno mental común, los programas y unidades monográficas, y los trastornos adictivos y conductas relacionadas. Cada una de estas líneas cuenta con acciones específicas orientadas a los colectivos más vulnerables y a las patologías con mayor prevalencia en la comunidad.
Estas seis líneas se apoyan en cuatro ejes transversales que guían todas las actuaciones: la humanización, la sensibilización y la lucha contra el estigma; la coordinación asistencial y la optimización de recursos; la gestión del conocimiento, la investigación y la innovación; y los resultados en salud e indicadores. Este enfoque integral busca garantizar que las medidas se apliquen de manera coherente y coordinada en todos los ámbitos del sistema sanitario.
En el ámbito del trastorno mental grave, el plan contempla extender las unidades de rehabilitación psiquiátrica hospitalaria a todas las áreas sanitarias, así como potenciar la hospitalización a domicilio y los equipos de continuidad de cuidados. El objetivo es favorecer la integración sociolaboral de los pacientes y evitar su aislamiento, apostando por un modelo de cuidados comunitarios que acerque la atención al entorno del paciente.
Atención a la infancia, la adolescencia y las personas mayores

Uno de los aspectos más destacados del nuevo plan es la atención prioritaria a la salud mental de niños y adolescentes. La Xunta prevé ampliar progresivamente la edad de atención infanto-juvenil hasta los 18 años, incorporando una cartera de servicios común en todas las áreas sanitarias. También se diseñarán programas de transición a la vida adulta para adolescentes con alta complejidad clínica y se impulsarán programas de hospitalización a domicilio como alternativa terapéutica flexible a la hospitalización convencional.
En este apartado, destaca la creación de nuevas unidades de hospitalización infanto-juvenil, comenzando por el área sanitaria de A Coruña, y la puesta en marcha de una segunda unidad de referencia para los trastornos de la conducta alimentaria de alta complejidad en el sur de Galicia. El programa YAM de prevención y detección precoz del suicidio, que ya ha llegado a más de 15.600 escolares gallegos, se mantendrá y reforzará durante la vigencia del plan.
En cuanto a las personas mayores, el plan pone el foco en la prevención de la soledad no deseada y en la mejora de la detección y el manejo clínico de los trastornos mentales. Se articularán programas específicos de psicogeriatría en todas las áreas sanitarias, con una cartera de servicios común, y se desarrollarán actuaciones destinadas a la rehabilitación cognitiva dentro de las unidades de psicogeriatría, promoviendo un envejecimiento saludable.
Más recursos para adicciones, inclusión social y obras

El plan también contempla una inversión de 12 millones de euros en obras para la construcción, ampliación y adecuación de distintos dispositivos asistenciales. Se extenderán las unidades de rehabilitación psiquiátrica a todas las áreas sanitarias, se ampliarán los programas de hospitalización a domicilio y los equipos de continuidad de cuidados de orientación comunitaria. Además, el presupuesto destinado a plazas en residencias especializadas y pisos para pacientes de salud mental aumentará hasta los 27,5 millones de euros.
En el ámbito de las adicciones, se destinarán cerca de 50 millones de euros a los convenios de colaboración con entidades para el desarrollo de programas de apoyo, rehabilitación e incorporación social de personas con trastornos adictivos. Esta cuantía incluye también la financiación derivada de la integración en la sanidad pública del personal de las 13 unidades municipales de atención a las drogodependencias, un proceso que se ha puesto en marcha este año para combatir los riesgos para la salud asociados al consumo.
Las entidades sin ánimo de lucro también se verán beneficiadas, con una dotación de 8 millones de euros anuales para subvenciones destinadas a programas de atención sociosanitaria, rehabilitación psicosocial, apoyo a la inclusión social y laboral, promoción de la autonomía personal y apoyo a las familias. Se mantendrán además convenios estratégicos como el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime) y el acuerdo con la Asociación de Padres y Madres de Niños y Niñas con Problemas Psicosociales (Aspaneps).
Un plan que responde a las críticas del Consello de Contas

El nuevo plan llega después de que el Consello de Contas emitiera un duro informe sobre el plan anterior, en el que se señalaban deficiencias de equidad, sostenibilidad y eficacia en su implantación. El órgano fiscalizador constató que la ratio de psiquiatras por habitante en Galicia se encontraba un 42% por debajo de la recomendada por la OMS, que sitúa la cifra adecuada entre 13 y 15 profesionales por cada 100.000 habitantes, mientras que en la comunidad era de 8,7.
El informe también confirmaba un incremento en el consumo de ansiolíticos y antidepresivos, especialmente entre las personas con rentas más bajas. Con el nuevo plan, la Xunta pretende corregir estas deficiencias y acercarse a los estándares recomendados por los organismos internacionales. El Colegio Oficial de Psicología de Galicia ha valorado positivamente el avance que supone el plan, aunque advierte de que seguirán faltando profesionales y de que la prioridad debe ser reducir las listas de espera, que en algunos casos alcanzan hasta un año para una primera consulta.
El conselleiro de Sanidade defendió que el plan «redobla recursos económicos y recursos humanos» y que su objetivo último es «consolidar en Galicia un sistema de salud mental accesible, humanizado e innovador», que combine la excelencia clínica con la atención comunitaria y que incorpore la voz de pacientes y familiares. El documento, que se ha elaborado de forma participativa, está alineado con el Plan de Acción de Prevención del Suicidio y con las directrices de la OMS.

Con este plan, la Xunta da un paso firme para reforzar el bienestar psicosocial de la población gallega y reducir el impacto de los trastornos mentales mediante medidas integrales que aborden la prevención, la detección temprana, la continuidad de los cuidados, la recuperación y la inclusión comunitaria. La apuesta por la atención primaria, la especial atención a los colectivos más vulnerables y el incremento sin precedentes de los recursos económicos y humanos marcan el camino hacia un modelo asistencial más cercano, coordinado y centrado en las personas.
