- El fuego se originó el domingo en el paraje Ermita del Rosario y obligó a activar la fase de emergencia 1 del Plan Infoca.
- Unas 9.500 personas fueron confinadas y medio centenar de vecinos desalojados de la urbanización Montemayor Alto.
- Tres personas resultaron heridas, siendo la más grave un hombre de 78 años con quemaduras en el 35% de su cuerpo.
- Más de 200 efectivos, 19 medios aéreos y recursos terrestres trabajan para controlar un incendio que ya ha afectado a más de 300 hectáreas.
Un voraz incendio forestal se desató este domingo a mediodía en el término municipal de Benahavís, en la provincia de Málaga, y rápidamente las llamas se extendieron por una zona de difícil orografía, lo que obligó a las autoridades a activar de inmediato el protocolo de emergencias. El fuego, que se inició en el paraje de la Ermita del Rosario, muy cerca de la carretera A-7175, provocó el confinamiento preventivo de miles de residentes y el desalojo de decenas de familias ante el avance incontrolable de las llamas.
Desde primera hora de la tarde, el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, confirmó que la situación era «compleja y muy activa», especialmente por las fuertes rachas de viento de levante que soplaban en la zona y por la densa masa forestal que rodea el municipio. La rápida propagación del fuego también provocó cortes en la carretera A-7175 y afectaciones en el suministro telefónico, dificultando las comunicaciones en plena emergencia.
Incendio declarado en Benahavís
El aviso del fuego se recibió en el servicio de emergencias 112 de Andalucía alrededor de las 12:40 horas, cuando varias llamadas alertaron de una columna de humo visible desde distintos puntos de la Costa del Sol. Según informó la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), el incendio presentaba «una propagación muy rápida, favorecida por el viento de levante y la pendiente del terreno». A las 13:07 horas se declaró oficialmente el incendio, y apenas 34 minutos después, a las 13:41, la dirección del Plan Infoca decidió elevar la emergencia a fase de situación operativa 1, un nivel que contempla la necesidad de adoptar medidas de protección a la población.
La zona cero se situó junto a la carretera A-7175, la principal vía de acceso al municipio, y el fuego comenzó a ascender por laderas cubiertas de matorral y pinar. Durante la tarde, las llamas avanzaron con una velocidad inusitada, generando un perímetro muy alargado y complicando las labores de extinción. El viento, que soplaba a una media de 30 kilómetros por hora con rachas de hasta 50, no dio tregua a los equipos de emergencia.
Confinamiento y desalojos

La rápida evolución del incendio llevó a la Junta de Andalucía a decretar el confinamiento preventivo de unas 9.500 personas en el casco urbano de Benahavís, así como de los diseminados ubicados al norte y al oeste del municipio y de la urbanización La Coja. También se ordenó el desalojo preventivo de medio centenar de vecinos que residían en unas 20 viviendas de la urbanización Montemayor Alto, la mayoría segundas residencias cuyos propietarios se encontraban fuera o pudieron ser realojados sin dificultad.
El mensaje Es-Alert, el sistema de avisos masivos a móviles, se activó sobre las 14:34 horas en español e inglés, instando a la población a permanecer en el interior de sus viviendas si estas eran de mampostería, cerrar puertas y ventanas y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia. No obstante, algunos vecinos no llegaron a recibir el aviso debido a la caída de una antena de telefonía en la zona, que dejó sin cobertura a parte del área afectada. Las autoridades trasladaron la incidencia a la operadora y utilizaron las redes sociales y los operativos sobre el terreno para complementar la alerta.
Heridos y asistencia sanitaria
Tres personas resultaron heridas como consecuencia directa del incendio, según informó el consejero Antonio Sanz en su comparecencia desde el Puesto de Mando Avanzado. El caso más grave es el de un hombre de 78 años que sufrió quemaduras externas en el 30-35% de su superficie corporal mientras intentaba apagar las llamas por sus propios medios. Tuvo que ser evacuado en helicóptero medicalizado al Hospital Regional Universitario de Málaga, donde permanece ingresado en observación con pronóstico reservado.
Un bombero forestal del Infoca también resultó herido al sufrir una fractura de muñeca tras una caída durante las labores de extinción, mientras que una tercera persona, que fue atendida por inhalación de humo, pudo ser dada de alta en el lugar sin necesidad de traslado sanitario. El 061 y los servicios sanitarios desplegados en la zona atendieron todas las incidencias con rapidez, y desde la Junta se insistió en la importancia de no acercarse al perímetro del incendio para evitar situaciones de riesgo innecesarias.
Dispositivo de extinción

El operativo desplegado para combatir el incendio contó con la participación de más de 200 efectivos sobre el terreno, según confirmó el propio consejero. Por aire trabajaron un avión de coordinación, dos aviones anfibios pesados FOCA, dos helicópteros ligeros, cinco semipesados, dos pesados, un helicóptero de mando, cuatro aviones de carga en tierra y dos aviones anfibios ligeros, sumando un total de 19 medios aéreos. Por tierra se movilizaron siete grupos de bomberos forestales, cuatro Brigadas de Refuerzo contra Incendios Forestales (BRICA), un equipo de mando, seis técnicos de operaciones, dos técnicos de extinción y dos agentes de medio ambiente.
Además, el dispositivo se completó con una Unidad Móvil de Meteorología y Transmisiones (UMMT), una Unidad Médica de Incendios Forestales (UMIF), tres vehículos autobomba, dos buldóceres, un módulo de mando técnico y una unidad de drones para vigilar la evolución del fuego desde el aire. También colaboraron en las labores el Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, con dotaciones de Estepona, Marbella, Fuengirola y Algeciras, así como la Guardia Civil, la Policía Local, los bomberos del parque de Málaga capital y varias agrupaciones de Protección Civil.
Afectaciones y cortes

El incendio provocó importantes afectaciones en las infraestructuras de la zona. La carretera A-7175, la principal vía de acceso a Benahavís, permaneció cortada durante varias horas en el carril derecho en sentido creciente para facilitar el paso de los vehículos de emergencia, según informó la Dirección General de Tráfico (DGT). Esto impidió que muchos residentes que habían salido del municipio pudieran regresar a sus viviendas hasta que se reabrió la vía durante la madrugada, aunque fueron confinados como el resto de la población.
Una antena de telefonía móvil resultó dañada por las llamas, lo que provocó una caída en la cobertura móvil en parte de la zona y dificultó la recepción de los mensajes de alerta. Además, se registraron daños puntuales en elementos exteriores de algunas viviendas, como terrazas, vallados y entradas, aunque ninguna casa resultó destruida, tal y como destacó el consejero. El fuerte viento y la orografía con barrancos y cuencas multiplicaron las alineaciones del fuego, generando puntos calientes y pequeñas reactivaciones durante la noche.
Evolución y control
Tras una noche de intenso trabajo, la mañana del lunes trajo un respiro a la zona. Las condiciones meteorológicas mejoraron notablemente, con una humedad relativa superior al 70-80% y una disminución en la intensidad del viento, lo que favoreció la labor de los equipos de extinción. A primera hora de la mañana, se levantó el confinamiento del casco urbano de Benahavís, aunque continuaron las restricciones en las urbanizaciones de Montemayor Alto, La Coja y Benahavís Hills, donde los vecinos desalojados aún no pudieron regresar a sus domicilios.
El consejero Antonio Sanz explicó en una rueda de prensa que el incendio había logrado frenarse en su zona de cabeza, la única área que mantenía actividad, y que se habían realizado «quemas técnicas» para estabilizar el perímetro y evitar que las llamas avanzaran hacia nuevas zonas. El fuego ha afectado ya a más de 300 hectáreas de terreno forestal, y el Plan Infoca se mantiene en fase de emergencia, situación operativa 1, con la previsión de reducir el dispositivo a lo largo del día si las condiciones no empeoran.
Durante la noche, un total de 212 efectivos, 26 grupos de especialistas, siete brigadas BRICA, 14 vehículos autobomba y tres maquinarias pesadas trabajaron para proteger el municipio y las urbanizaciones limítrofes. La colaboración entre las distintas administraciones y los cuerpos de emergencia fue clave para evitar daños mayores y para poder controlar un fuego que, según los técnicos, se comportó como un «incendio de viento con influencia topográfica», muy difícil de abordar por su rápida expansión.
Los vecinos de Benahavís, que vivieron momentos de gran tensión durante la jornada del domingo, mantienen ahora la esperanza de que el incendio pueda ser controlado completamente en las próximas horas. Las autoridades insisten en la necesidad de extremar la precaución y de no acercarse a la zona afectada, mientras continúan las labores de vigilancia activa para evitar reactivaciones. Este incendio, además, ha reabierto el debate sobre la necesidad de reforzar los medios de prevención y extinción en una zona que ya sufrió un grave incendio en julio pasado, cuando más de mil personas tuvieron que ser desalojadas y se quemaron cientos de hectáreas en el entorno de la Costa del Sol.

