La gran cita de la Selectividad: miles de estudiantes se juegan su futuro en las aulas

Última actualización: junio 3, 2026
  • Más de 300.000 alumnos de toda España han iniciado las pruebas de acceso con relativa normalidad y los nervios a flor de piel.
  • Los exámenes de Lengua han sorprendido con temas actuales que van desde el éxito de Rosalía hasta la filosofía de la supervivencia de Darwin.
  • La seguridad se ha reforzado este año con el uso de detectores de frecuencias para evitar cualquier intento de copia con dispositivos electrónicos.
  • Los resultados provisionales comenzarán a publicarse a partir del 10 de junio, abriendo el periodo de reclamaciones.

Estudiantes realizando el examen de la PAU

Por fin ha llegado el momento de la verdad para miles de chavales que, tras meses hincando los codos, se enfrentan a esos exámenes que parecen decidirlo todo. Las facultades de media España se han llenado de caras de sueño, repasos de última hora en el pasillo y esa sensación de que el mundo se para durante tres días. Aunque el nerviosismo era la tónica general en las puertas de los centros, la primera jornada se ha desarrollado sin grandes sobresaltos, permitiendo que la mayoría pudiera soltar los nervios una vez que los folios se pusieron sobre la mesa.

En total, son algo más de 300.000 los estudiantes que están pasando por este proceso en casi todas las comunidades autónomas. La logística es monumental, movilizando a miles de profesores y personal de administración para que cada examen esté anonimizado y corregido en un tiempo récord. En regiones como Madrid, la afluencia ha sido masiva con más de 42.000 aspirantes, mientras que en Galicia o Asturias las cifras también reflejan la importancia de un proceso que este año ha puesto el foco en la aplicación práctica de los conocimientos más que en la simple memoria.

Temas de actualidad y literatura en los primeros exámenes

Aula de examen de Selectividad

La prueba de Lengua Castellana y Literatura II siempre es una de las que más comentarios genera por los textos elegidos para el análisis. Este año, los examinadores han optado por temas muy pegados a la realidad cotidiana, como se ha visto en Galicia, donde el nuevo trabajo de Rosalía ha sido el protagonista involuntario. Mientras tanto, en Navarra, los alumnos se han topado con una reflexión sobre la curiosa caída de empresas como Mr. Wonderful y cómo las teorías de Darwin sobre la adaptación se pueden aplicar al mercado actual. Es una forma de conectar lo que estudian en los libros con lo que ven cada día en sus redes sociales.

No han faltado los clásicos que nunca fallan en estas citas. En las sedes de Cantabria y Asturias, autores como Antonio Machado, Unamuno o Carmen Laforet han vuelto a salir a la palestra para que los estudiantes demuestren su capacidad de análisis literario. Por su parte, en Castilla y León, el periodista José Luis Sastre ha planteado un texto sobre el ritmo frenético de la vida moderna, comparando nuestra existencia con los alimentos ultraprocesados. Es evidente que se busca que el alumnado tenga una opinión formada sobre el mundo que le rodea y sepa defenderla con buenos argumentos.

Historia y Filosofía: un reto para la memoria crítica

Alumnos concentrados en la PAU

Los exámenes de Historia de España y Filosofía suelen ser el siguiente gran hueso de roer. En esta ocasión, los bloques de historia han recorrido desde las Guerras Carlistas hasta la crisis económica que estalló en 2008, obligando a los aspirantes a relacionar sucesos del siglo XIX con problemas mucho más recientes como el paro o el boom inmobiliario. En Navarra, por ejemplo, el examen se dividió en tres partes muy claras para evaluar desde la cronología básica hasta el análisis profundo de fuentes históricas originales, como testimonios de la posguerra o noticias de prensa.

En cuanto a la Filosofía, los grandes nombres como Platón, Aristóteles, Marx o Santo Tomás de Aquino han compartido protagonismo con pensadoras como Simone de Beauvoir. Se nota un esfuerzo por incluir voces femeninas en el currículo de las pruebas, algo que los estudiantes agradecen al estudiar figuras que a menudo quedaban en un segundo plano. Los chavales han tenido que estrujarse el cerebro para explicar cómo las ideas de estos autores siguen teniendo vigencia hoy en día para entender la política o la ética social.

Vigilancia extrema contra los chuletas tecnológicos

Profesores vigilando los exámenes

Un aspecto que ha llamado mucho la atención este año es el endurecimiento de los controles para evitar fraudes. En Galicia, por ejemplo, los profesores no se han andado con chiquitas y han utilizado detectores de frecuencias para localizar dispositivos electrónicos ocultos. Atrás quedaron las chuletas de papel escondidas en el estuche; ahora la preocupación son los pinganillos o relojes inteligentes que pueden dar una ventaja injusta. Las normas son claras: si te pillan con algo prohibido, vas directo a la calle y el examen queda anulado al instante.

Además de la tecnología, el control humano sigue siendo fundamental. Más de 300 docentes solo en Asturias se encargan de vigilar que todo vaya como la seda y de que no haya ni un murmullo en las aulas. En Madrid, el dispositivo ha sido tan amplio que se han habilitado sedes en múltiples facultades para evitar aglomeraciones y garantizar que cada alumno tenga el espacio necesario para concentrarse. No se deja nada al azar, ya que cualquier pequeño error organizativo podría empañar un proceso que afecta a miles de familias.

Calendario de notas y próximas convocatorias

Lista de admitidos y notas

Una vez terminados los exámenes, empieza la otra gran tortura: la espera de las calificaciones. Los primeros en conocer sus notas serán los alumnos de Aragón, Navarra o el País Vasco, que recibirán los resultados provisionales el 10 de junio. El resto de las comunidades irán publicando sus listados a cuentagotas entre el 11 y el 12 de junio, siendo los estudiantes de Cataluña los que más tendrán que esperar, ya que sus resultados no verán la luz hasta finales de mes. Esos días serán cruciales para decidir si se solicita una revisión o si la nota es suficiente para entrar en la carrera deseada.

Para aquellos que no hayan tenido su mejor día o que se hayan quedado a las puertas de la nota de corte, siempre queda el cartucho de la convocatoria extraordinaria. Esta se celebrará entre finales de junio y los primeros días de julio, dependiendo de cada región. Es una oportunidad de oro para mejorar o para aprobar las asignaturas que se hayan quedado atascadas en esta primera vuelta. Al final, lo importante es mantener la calma y recordar que hay muchas vías para llegar a la universidad, aunque el camino de la Selectividad sea el más directo.

Estudiantes celebrando el fin de los exámenes

La puesta en marcha de estas pruebas marca el cierre de una etapa escolar y el comienzo de la vida universitaria para una generación que ha demostrado una gran capacidad de adaptación. Con unos exámenes que mezclan el rigor académico con temas actuales y unas medidas de seguridad cada vez más sofisticadas, el proceso busca garantizar la igualdad de oportunidades para todos. Ahora solo queda esperar que el esfuerzo realizado en las aulas de toda España se traduzca en buenos resultados y que cada estudiante pueda encaminar su futuro hacia la profesión que siempre ha soñado.