La ONU aprueba un nuevo mapamundi que refleja el verdadero tamaño de África

Última actualización: septiembre 5, 2026
  • La Asamblea General de la ONU aprueba con 164 votos a favor el abandono de la proyección de Mercator en favor de mapas más precisos.
  • La iniciativa, impulsada por Togo y respaldada por la Unión Africana, busca corregir la distorsión que minimiza el tamaño de África.
  • Estados Unidos fue el único país que votó en contra, mientras que seis naciones europeas se abstuvieron.
  • El nuevo modelo, Equal Earth, creado en 2018, representa las proporciones reales de los continentes y será recomendado para escuelas e instituciones.

Mapa de África con proyección Equal Earth

La Asamblea General de Naciones Unidas ha dado un paso histórico este viernes al aprobar una resolución que insta a abandonar la tradicional proyección de Mercator, utilizada durante más de cinco siglos, en favor de un mapamundi que represente con mayor fidelidad el tamaño real de los continentes, especialmente el de África. La propuesta, presentada por Togo y respaldada por los 54 estados miembros de la Unión Africana, recibió el apoyo de 164 países, mientras que Estados Unidos fue la única nación que votó en contra y seis países europeos optaron por la abstención.

La resolución, aunque no es jurídicamente vinculante, marca un antes y un después en la forma en que las instituciones, escuelas y organismos internacionales representan el mundo. El texto recomienda adoptar la proyección Equal Earth, desarrollada en 2018 por un equipo internacional de cartógrafos, que preserva las proporciones reales de las masas terrestres y ofrece una visión más equitativa del planeta. Esta decisión responde a una campaña global conocida como #CorrectTheMap, que lleva años denunciando las distorsiones del mapa de Mercator, diseñado en 1569 por el cartógrafo flamenco Gerardus Mercator como herramienta para la navegación marítima, pero que ha perpetuado una imagen sesgada del mundo.

La distorsión de Mercator y su impacto en la percepción de África

La proyección de Mercator muestra a Groenlandia con un tamaño similar al de África, cuando en realidad el continente africano es aproximadamente 14 veces más grande. Esta representación, que agranda las regiones cercanas a los polos y minimiza las del ecuador, ha sido criticada durante décadas por reforzar una visión colonialista y eurocéntrica del mundo. Los defensores del cambio señalan que los mapas no son simples herramientas geográficas, sino instrumentos que moldean percepciones y condicionan la manera en que entendemos el peso político y económico de cada región.

En la campaña #CorrectTheMap, impulsada por organizaciones como Speak Up Africa y Africa No Filter, se destaca que dentro de África cabrían Estados Unidos, China, India, Japón, México y gran parte de Europa, y aún sobraría territorio. Esta comparación, recogida también en una petición de Change.org con más de 11.000 firmas, ha servido para visibilizar la magnitud real del continente. Los historiadores, por su parte, han señalado que la proyección de Mercator está condicionada por lo que denominan «colonialismo cartográfico», al otorgar una importancia visual desmesurada a las potencias occidentales y a las regiones del norte global.

Comparación del tamaño de África

El respaldo internacional y el papel de Francia

La resolución fue promovida por el ministro de Asuntos Exteriores de Togo, Robert Dussey, quien en su intervención ante la Asamblea General defendió que «un mapa nunca es neutral», ya que moldea las percepciones e influye en cómo se entiende el lugar de los pueblos y los continentes en el mundo. Dussey también subrayó que «un mundo justo comienza con un mapa justo», y que África no pide un trato preferencial, sino que se tenga debidamente en cuenta su realidad y su contribución al sistema internacional.

Francia se ha convertido en uno de los principales impulsores del cambio. El ministro de Exteriores galo, Jean-Noël Barrot, anunció que la cancillería dejará de utilizar la proyección de Mercator en sus representaciones oficiales y apostará por «mapas que reflejen de forma más justa y fiel el tamaño real de los continentes». Barrot reconoció que, con el nuevo modelo, países como Estados Unidos, Rusia o China reducirían su presencia visual en los mapas, mientras que África, Iberoamérica y el sur de Asia ganarían espacio. «Cambiar el mapa no cambia el mundo, pero corregir una representación que lo distorsiona ya es un acto de verdad», afirmó el ministro francés.

La visión de los expertos y la oposición de Estados Unidos

La decisión de la ONU también ha generado reacciones encontradas. Mientras que la mayoría de los países han acogido con satisfacción la medida, Estados Unidos se ha mostrado crítico. La representante estadounidense ante la ONU, Yaryna Ferencevych, sostuvo que la resolución «se burla del trabajo y el propósito de la Asamblea General» y que el organismo debería centrarse en problemas reales como la paz internacional y la prosperidad en lugar de debatir proyecciones cartográficas del siglo XVI. Esta postura contrasta con la de la Unión Africana, que en febrero de este año ya había adoptado una resolución propia para promover el uso del mapa Equal Earth y animar a sus estados miembros a abandonar la proyección de Mercator.

Los expertos en geografía y cartografía han respaldado mayoritariamente el cambio. El geógrafo keniano Kioko Muendo señaló que el mapa de Mercator ha minimizado implícitamente los vastos recursos, la población y las oportunidades de inversión del continente africano, influyendo en cómo se percibe la región desde el punto de vista político y económico. Lerato Mogoatlhe, de Africa No Filter, añadió que «la representación errónea de África en los mapas mundiales no es solo un error cartográfico, sino un problema narrativo» que forma parte de una de las informaciones erróneas más longevas del mundo.

Nuevo mapa de África con proporciones correctas

Qué implica esta decisión para el futuro

La resolución aprobada por la ONU no prohíbe el uso de la proyección de Mercator, pero sí recomienda que los estados miembros, las organizaciones internacionales y las instituciones educativas adopten proyecciones de áreas equivalentes como Equal Earth. Se espera que esta medida tenga un impacto significativo en los planes de estudio escolares y universitarios, así como en las herramientas de geolocalización y los medios de comunicación, que deberán actualizar sus representaciones cartográficas para reflejar con mayor precisión las proporciones reales del planeta.

España ha votado a favor de la resolución, junto con la gran mayoría de los estados de la Unión Europea. La adopción del nuevo mapa no implica un cambio radical inmediato, pero sí supone un paso simbólico y práctico hacia una representación más equitativa del mundo. Los promotores de la iniciativa confían en que, con el tiempo, todos los mapas escolares y atlas se adapten a esta nueva realidad, ayudando a erradicar décadas de distorsión visual que han condicionado nuestra comprensión del tamaño real de África y su papel en el escenario global.

La votación de la Asamblea General también ha servido para visibilizar una de las campañas más virales de los últimos años en redes sociales. Bajo el lema #CorrectTheMap, activistas y ciudadanos de todo el mundo han compartido imágenes comparativas que muestran cómo el mapa de Mercator ha minimizado históricamente el tamaño de África. La cuenta oficial de la campaña en X ya ha celebrado la victoria: «Hoy, la ONU ha reconocido que el mapa con el que todos crecimos estaba equivocado. África es 14 veces más grande que Groenlandia, y es hora de que el mundo lo vea tal y como es».

Con el respaldo de la ONU, el camino hacia una cartografía más justa y precisa parece estar trazado. Aunque los cambios no serán inmediatos, la comunidad internacional ha enviado un mensaje claro: los mapas deben reflejar el mundo tal y como es, no como lo imaginaron los exploradores del siglo XVI. Los expertos confían en que la adopción de la proyección Equal Earth ayude a descolonizar los planes de estudio y a ofrecer una visión más equilibrada y realista del planeta.