- La Comisión Europea presentará tras el verano una propuesta legislativa para limitar el acceso de los menores a las redes sociales, basada en un informe de expertos que recomienda un acceso progresivo y supervisado.
- El informe propone que los menores de 13 años solo puedan usar redes sociales bajo supervisión adulta y con tiempo limitado, mientras que las plataformas deberán demostrar que sus servicios son seguros para los jóvenes.
- La UE desarrollará una aplicación de verificación de edad de código abierto, y varios países como España ya tramitan leyes más restrictivas, con edades mínimas de hasta 16 años.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha anunciado este lunes que el Ejecutivo comunitario estudiará la posibilidad de limitar el acceso a las redes sociales a los menores de 13 años. La decisión llega después de recibir el informe de un comité de expertos que aboga por un acceso progresivo y supervisado, y que ha sido calificado por Von der Leyen como «muy convincente». La propuesta legislativa se presentará formalmente después del verano, con el objetivo de armonizar las normas en toda la Unión Europea.
«Las redes sociales no son un juguete», ha declarado Von der Leyen en una rueda de prensa en Bruselas. La presidenta ha subrayado que, al igual que no se permite a los menores conducir o comprar alcohol hasta cierta edad, «debemos establecer la edad a partir de la cual los niños pueden acceder legalmente a las redes sociales». La iniciativa no solo afectará a las plataformas sociales, sino también a cualquier servicio online con contenido dañino, no apto para menores o adictivo, una categoría que los expertos denominan «social media plus».
Una propuesta basada en la evidencia
El informe, elaborado por los profesores Jörg M. Fegert (Universidad de Ulm, Alemania) y Maria Melchior (Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia), recoge datos preocupantes: los jóvenes europeos pasan entre cuatro y seis horas diarias frente a las pantallas, lo que equivale a cerca de veinte años de su vida. Además, casi el 60% de los menores ha experimentado problemas emocionales o psicosociales relacionados con su actividad online, según las investigaciones presentadas. Los expertos consideran que hay base científica suficiente para afirmar que el uso de redes sociales antes de los 13 años «no aporta beneficios, pero sí aumenta potencialmente los riesgos», especialmente en la franja de 10 a 13 años, identificada como la más vulnerable.
Acceso gradual según la edad
El panel de expertos propone un enfoque gradual que comienza con una exclusión total de pantallas para menores de 3 años. Entre los 3 y los 12 años, los niños no deberían usar dispositivos con acceso a internet sin supervisión, y en el ámbito escolar solo con fines pedagógicos. Para los menores de 13 años, el informe recomienda una restricción armonizada en toda la UE: solo podrán acceder a redes sociales bajo la supervisión de padres, tutores o profesores, con tiempo limitado y contenido apropiado para su edad. A partir de los 13 años y hasta los 18, se plantea un uso autónomo pero «en evolución», siempre que las plataformas demuestren que sus servicios son seguros y adecuados para el nivel de desarrollo del adolescente. El control parental debería reducirse entre los 13 y los 15 años y desaparecer entre los 16 y los 18, momento en el que se permitiría un uso autónomo pleno, siempre con contenido apropiado.
Responsabilidad de las plataformas
Von der Leyen ha insistido en que la responsabilidad de proteger a los menores debe recaer sobre las grandes empresas tecnológicas. «En Europa, quien desarrolla un producto es responsable de su seguridad», ha afirmado, comparando la situación con la industria automovilística: «No esperamos que los niños diseñen sus propios cinturones de seguridad». La Comisión Europea ya ha abierto investigaciones contra TikTok y Meta por el diseño adictivo de sus plataformas, incluyendo funciones como el scroll infinito, la reproducción automática y las notificaciones persistentes. La futura ley exigirá que las plataformas apliquen el principio de «seguridad desde el diseño», eliminando algoritmos depredadores y patrones oscuros. Si se demuestran infracciones, las empresas podrían ser multadas con hasta el 6% de sus ingresos anuales globales, según la Ley de Servicios Digitales (DSA) vigente.

Verificación de edad y aplicación
Para hacer cumplir las restricciones, la Comisión Europea ha desarrollado una aplicación de verificación de edad de código abierto, presentada el pasado abril. Esta herramienta, disponible para móviles, ordenadores y tabletas, permite comprobar la identidad y la edad del usuario mediante un documento de identidad o pasaporte, garantizando la privacidad. La app será de uso voluntario para las plataformas, pero se espera que se convierta en un estándar europeo. Von der Leyen ha destacado que «se trata de devolver el poder a los padres», ya que la herramienta les permitirá controlar cuándo y cómo acceden sus hijos a internet. El informe también recomienda trasladar la carga de la prueba a las plataformas: serán ellas quienes deban demostrar que sus servicios son seguros para los menores antes de permitir el acceso sin supervisión.
Reacciones y diferencias en la UE
La propuesta de la Comisión llega en un contexto de creciente presión por parte de varios Estados miembros. Países como España, Francia, Dinamarca, Grecia, Italia, Portugal, Alemania, Austria, Polonia y Eslovenia han anunciado o están tramitando restricciones nacionales, con edades mínimas que oscilan entre los 14 y los 16 años. En España, el Gobierno tramita por vía de urgencia una ley que prohibiría el acceso a redes sociales a menores de 16 años, salvo que las plataformas obtengan una autorización expresa de la CNMC y los padres den su consentimiento. UNICEF España ha advertido de que las restricciones por sí solas no son suficientes y ha pedido ir «más allá», exigiendo responsabilidad a las plataformas, sistemas eficaces de verificación de edad y medidas educativas para familias y menores. La organización reconoce que el debate es «importante y necesario», pero insiste en que la protección digital requiere un enfoque integral.

El informe de expertos reconoce que los Estados miembros podrán establecer umbrales de edad diferentes al armonizado, lo que abre la puerta a que España mantenga su límite de 16 años. Von der Leyen ha señalado que «lo que ya existe es un consenso sobre la necesidad de establecer una edad mínima», aunque la cifra concreta aún esté por definir. La propuesta legislativa final deberá ser negociada con el Parlamento Europeo y el Consejo, y se espera que la Comisión dé más detalles en el discurso del Estado de la Unión en septiembre. Mientras tanto, la UE sigue los pasos de países como Australia, que ya prohibió las redes a menores de 16 años, y Reino Unido, que prevé implantar restricciones similares en 2027.

La Comisión Europea ha dejado claro que la protección de la infancia en el entorno digital es una prioridad regulatoria. Con la futura ley, se pretende que los niños tengan un «comienzo más seguro en internet», combinando restricciones de edad, supervisión parental, verificación de identidad y, sobre todo, la responsabilidad de las plataformas tecnológicas. La iniciativa busca equilibrar las oportunidades que ofrece la tecnología con la necesidad de proteger a los más jóvenes de los riesgos asociados a los algoritmos adictivos y los contenidos dañinos. Aunque el camino legislativo será largo, el consenso político y social parece allanar el terreno para un cambio significativo en la forma en que los menores se relacionan con las redes sociales en Europa.
