- El Papa León XIV expresó su preocupación por la "alarmante situación" en Ceuta durante el Ángelus.
- Miles de migrantes intentaron entrar a nado desde Marruecos los días 30 y 31 de julio.
- El Pontífice pidió soluciones de paz, estabilidad y justicia para la ciudad autónoma.
- La crisis ha dejado decenas de víctimas mortales y ha reavivado el debate migratorio.
El papa León XIV ha vuelto a mostrar su preocupación por la crisis migratoria que sacude la ciudad autónoma de Ceuta. Durante el rezo del Ángelus dominical, el Pontífice se refirió a la «alarmante situación» y pidió soluciones basadas en la paz, la estabilidad y la justicia.
La crisis, que estalló los días 30 y 31 de julio, ha dejado un saldo de decenas de víctimas mortales y ha reavivado el debate migratorio en la Unión Europea. Miles de personas intentaron cruzar la frontera desde Marruecos, muchas de ellas a nado, en un episodio sin precedentes.
La reacción del Papa
Durante su alocución desde la ventana del Palacio Apostólico, León XIV expresó su solidaridad con los afectados y pidió a los fieles que recen por una resolución pacífica. El Pontífice, que habló en español, subrayó la necesidad de encontrar «soluciones de paz, de estabilidad y de justicia» para la ciudad autónoma.
Los detalles de la crisis

Según fuentes de seguridad, alrededor de 73.500 migrantes habrían retornado a Marruecos tras el intento de entrada, aunque las cifras oficiales del Ministerio del Interior español difieren. Lo que está claro es que la magnitud de la crisis ha sido excepcional, con miles de personas tratando de alcanzar la costa española a nado. Las autoridades reportan decenas de fallecidos, aunque las cifras exactas aún no se han confirmado oficialmente.
El papa León XIV ha mostrado su preocupación por la crisis de Ceuta y ha pedido soluciones de paz, estabilidad y justicia. La entrada masiva de migrantes desde Marruecos, con decenas de fallecidos, ha puesto de relieve la urgencia de abordar el fenómeno migratorio. El Pontífice, fiel a su estilo, ha preferido la oración y la palabra, pero su mensaje resuena con fuerza en un momento en que Europa busca respuestas.
