Los BRICS sellan en Nueva Delhi una declaración conjunta sobre Oriente Medio y el comercio global

Última actualización: septiembre 13, 2026
  • Los líderes de los 11 países BRICS han aprobado por unanimidad la 'Declaración de Nueva Delhi', un texto de 140 puntos que pide 'máxima contención' en Oriente Medio.
  • El bloque reclama preservar el flujo del comercio mundial, las cadenas de suministro y la energía en plena crisis por el cierre del estrecho de Ormuz.
  • China e India escenifican su deshielo con el regreso de Xi Jinping a Nueva Delhi tras siete años, en busca de una 'resolución mutuamente aceptable' de su disputa fronteriza.
  • La declaración evita mencionar la guerra en Ucrania y no cita a países como Estados Unidos o Irán, pese a las profundas divisiones internas.

Cumbre de líderes BRICS en Nueva Delhi

La cumbre anual de los BRICS, celebrada este fin de semana en Nueva Delhi, ha logrado un hito diplomático que parecía difícil de alcanzar: los once países miembros han ratificado por unanimidad una declaración conjunta que aborda los principales conflictos internacionales. Sin embargo, el texto evidencia que el bloque sigue siendo un crisol de intereses contrapuestos. Los líderes han acordado una resolución que pide «máxima contención» ante la escalada en Oriente Medio y apuesta por el diálogo como vía para resolver las disputas, en un contexto marcado por la guerra entre Estados Unidos e Irán y por el cierre del estrecho de Ormuz.

La reunión, que comenzó este sábado en el centro de convenciones Bharat Mandapam, ha estado dominada por las turbulencias energéticas y las disrupciones en las rutas marítimas. El encuentro de Nueva Delhi ha dejado una imagen agridulce: mientras el bloque presume de representar al 49,5% de la población mundial y al 40% del PIB global, las fricciones internas y las presiones externas ponen a prueba su cohesión. La asistencia del presidente ruso, Vladímir Putin; el líder chino, Xi Jinping; el presidente iraní, Masoud Pezeshkian; y el príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed, demuestra que, pese a las diferencias, la mesa de negociación sigue siendo el espacio preferido.

Una declaración que mira a Oriente Medio, pero no a Ucrania

Líderes del bloque BRICS en cumbre

El documento de 140 puntos, bautizado como ‘Declaración de Nueva Delhi’, dedica varios apartados a Gaza, Palestina y Líbano, mencionando expresamente a Israel, pero omite cualquier referencia a la guerra en Ucrania. Esto supone un cambio notable respecto al año pasado, cuando en la cumbre de Río de Janeiro sí se incluyó un apartado específico sobre el conflicto. El principal negociador indio, Sudhakar Dalela, defendió el enfoque generalista: «El BRICS ha articulado con claridad su preferencia por el diálogo y la diplomacia como parámetro rector», señaló.

En materia de comercio y energía, la resolución es igualmente cauta. El texto «subraya la necesidad de trabajar juntos para mantener el flujo del comercio mundial, la cadena de suministros y la energía», pero sin mencionar el estrecho de Ormuz, principal vía de suministro energético mundial, cuyo cierre ha disparado el precio del barril por encima de los 100 dólares. Los BRICS también han querido dejar constancia de su rechazo a las sanciones unilaterales -sin aludir a Estados Unidos- y han denunciado los «ataques deliberados contra infraestructuras civiles», incluido el riesgo nuclear.

El deshielo chino-indio marca la cumbre

Xi Jinping y Narendra Modi en la cumbre BRICS

Uno de los focos de interés era la presencia de Xi Jinping en Nueva Delhi, su primera visita a la India en siete años. El presidente chino aterrizó a mediodía sobre una alfombra roja y mantuvo un encuentro bilateral de unos 50 minutos con el primer ministro indio, Narendra Modi. Según el Ministerio de Exteriores indio, ambos acordaron trabajar por «una resolución mutuamente aceptable» de su disputa fronteriza, tras años de tensiones militares que dejaron decenas de muertos en 2020. «Podemos desarrollarnos conjuntamente», dijo Xi, en un gesto que consolida el cauteloso deshielo iniciado en la cumbre de Kazán de 2024.

«El Sur Global se levanta, no en contra de nadie, sino a favor de todos», proclamó Modi durante la inauguración. Pero el discurso de apertura chocó con la cruda realidad: los intereses cruzados de los miembros dificultan cualquier posición unívoca. Mientras India sigue importando petróleo ruso pese a las sanciones occidentales, los Emiratos Árabes Unidos han sufrido ataques iraníes y han interrumpido relaciones comerciales con Irán. En ese sentido, la reunión entre el príncipe heredero emiratí y Pezeshkian al margen de la cumbre, en la que los líderes coincidieron en reducir tensiones, añade un halo de esperanza a la diplomacia regional.

Rutas marítimas y aranceles, eje económico del bloque

Reunión plenaria de los BRICS

El primer ministro indio fue claro al señalar que «el comercio mundial solo puede avanzar cuando las rutas marítimas son seguras», y encargó al Consejo Empresarial del bloque la identificación de las diez principales barreras comerciales entre los miembros. El cierre del estrecho de Ormuz y los ataques en el mar Rojo han puesto patas arriba los corredores energéticos, lo que explica que la seguridad y la estabilidad económica acaparen los debates. La subida de los precios del petróleo ha sido un tema candente, especialmente para países como India o Brasil, que dependen de las importaciones.

El bloque, fundado en 2009 al margen de las instituciones dominadas por Occidente, busca ahora consolidar su músculo. Con la ampliación a seis nuevos miembros -Egipto, Etiopía, Irán, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia- el grupo representa el 30% de la economía global. Sin embargo, el avance en proyectos como la creación de una moneda propia sigue estancado, y la India no ha logrado concretar avances en su propuesta de usar monedas digitales de bancos centrales para pagos transfronterizos.

Debates en la cumbre BRICS

La declaración también condena la imposición de «medidas coercitivas unilaterales» y muestra su preocupación por el «riesgo creciente de conflicto nuclear». A título personal, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, pidió que se rindan cuentas por el «genocidio en curso contra los palestinos» y la «guerra ilegal contra Irán». Los analistas apuntan que, al final de la jornada, el gran beneficiado ha sido Teherán, que ha visto cómo su presidente estrechaba la mano de tres potencias nucleares del bloque en plena escalada.

La cita culmina este domingo con una agenda centrada en la resiliencia, la innovación, la cooperación y la sostenibilidad, como reza el lema de la presidencia india. Queda por ver si los BRICS logran traducir este ejercicio de equilibrio en políticas concretas. Como advirtió el analista Harsh Pant del Observer Research Foundation, «este conflicto de Oriente Medio será la principal línea de división durante la cumbre». La foto de familia sonríe, pero por dentro el bloque no esconde sus grietas.