- Meta acuerda pagar 16.700 millones de dólares a 29 estados de EE.UU. por demandas relacionadas con la adicción de menores.
- La compañía implementará límites de uso diario, modo nocturno y verificación de edad en sus plataformas.
- Meta niega las acusaciones, pero acepta cambios para evitar un juicio que podría haber costado hasta 200.000 millones.
- El acuerdo está pendiente de aprobación judicial y condiciona parte del pago a que YouTube y TikTok adopten medidas similares.
Meta ha llegado a un acuerdo histórico con 29 estados de Estados Unidos para resolver las demandas que acusaban a la compañía de diseñar plataformas adictivas que perjudican la salud mental de los menores. El gigante tecnológico pagará 16.700 millones de dólares, una cifra récord en un pacto extrajudicial, y se compromete a implementar cambios significativos en sus aplicaciones para proteger a los adolescentes.
El acuerdo, presentado ante un tribunal federal de California, pone fin a un juicio que comenzó hace apenas dos semanas. Meta, propietaria de Facebook e Instagram, niega cualquier irregularidad, pero acepta las condiciones para evitar un litigio que podría haberle costado hasta 200.000 millones de dólares en sanciones. La noticia ha provocado una subida de más del 3% en las acciones de la empresa en Wall Street.
Un pacto sin precedentes
Los fiscales generales de los 29 estados implicados acusaban a Meta de diseñar deliberadamente funciones como el desplazamiento infinito, las notificaciones frecuentes y las recomendaciones algorítmicas para enganchar a niños y adolescentes. También le reprochaban haber engañado al público sobre los riesgos y haber recopilado ilegalmente datos de menores de 13 años sin consentimiento paterno. El acuerdo, que aún debe ser validado por un juez, es considerado el mayor pacto extrajudicial jamás alcanzado con una gran empresa tecnológica, según el fiscal general de Carolina del Norte, Jeff Jackson.
Meta ha aceptado implementar una serie de medidas que afectarán directamente a los usuarios de entre 13 y 17 años. Entre ellas destaca un límite de uso diario de dos horas en Facebook e Instagram, que solo los padres podrán modificar. Además, la aplicación avisará a los adolescentes cada 15, 60 y 90 minutos de uso continuo para fomentar un consumo consciente. También se activará un modo nocturno que bloqueará el acceso a las aplicaciones desde la medianoche hasta las 6 de la mañana, y un modo escolar que silenciará las notificaciones durante el horario lectivo.
Cambios en la experiencia de los menores
Otras modificaciones incluyen la ocultación por defecto del número de ‘me gusta’ y reacciones en las publicaciones de los adolescentes, así como el bloqueo de filtros de maquillaje extremos. Meta también dará a los usuarios la opción de desactivar la reproducción automática y elegir un feed que no se base en recomendaciones algorítmicas. Para combatir la elusión de estas protecciones, la compañía invertirá en tecnología avanzada de verificación de edad y eliminará las cuentas de menores de 13 años que detecte.
El acuerdo contempla que Meta abonará el 70% del fondo de compensación a los estados en cuotas anuales durante la próxima década. El 30% restante solo se pagará si YouTube y TikTok aceptan realizar pagos y cambios similares en sus aplicaciones. Esta condición busca presionar a otras plataformas para que adopten estándares de seguridad comparables, según explicaron los fiscales.
Reacciones y contexto
El fiscal general de California, Rob Bonta, calificó el resultado como un «cambio real, transparencia verdadera y protecciones seguras para los niños». Por su parte, Meta emitió un comunicado en el que asegura que «garantizar que los adolescentes tengan una experiencia segura y productiva es un imperativo absoluto» y que se asocia con los fiscales para «establecer un nuevo estándar para la industria». La compañía instó a sus rivales a seguir su ejemplo.
Este acuerdo se produce después de que Meta perdiera dos casos similares a principios de año: uno en Nuevo México, donde se le ordenó pagar casi 1.000 millones de dólares, y otro en Los Ángeles, donde una indemnización conjunta con YouTube alcanzó los 6 millones. A pesar del pacto, la empresa sigue enfrentando cientos de demandas de particulares, familias y distritos escolares que la acusan de generar adicción y perjudicar a los niños. Las futuras pérdidas podrían acarrear sanciones económicas adicionales, aunque Meta mantiene su negativa a reconocer responsabilidad.
El acuerdo, que aún requiere la aprobación de un juez federal, supone un hito en la regulación de las redes sociales y envía un mensaje claro a la industria tecnológica. La presión sobre las plataformas para que protejan a los menores no ha hecho que no empiecen, y este pacto podría sentar un precedente para futuras legislaciones, similar a el plan de España para blindar las redes sociales en Europa y otras regiones. Meta, por su parte, insiste en que ya había implementado muchas de estas medidas de forma voluntaria, pero los estados consideran que el acuerdo garantiza su cumplimiento y acelera los cambios necesarios.