Muere Juan Tamariz, el mago que hizo soñar a varias generaciones

Última actualización: agosto 18, 2026
  • Juan Tamariz falleció a los 83 años en Madrid, según confirmó su hija Ana Tamariz en redes sociales.
  • El ilusionista fue un referente mundial de la cartomagia y un icono televisivo en España desde los años 70.
  • Recibió numerosos reconocimientos, como la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Masters Fellowship de Hollywood.
  • Su legado incluye una extensa obra teórica y la fundación de la Gran Escuela de Magia de Madrid junto a su hija.

Juan Tamariz, mago español

El mundo de la magia está de luto. Juan Tamariz, el ilusionista que cautivó a millones de españoles desde la pequeña pantalla y que elevó la cartomagia a la categoría de arte universal, falleció este martes a los 83 años en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid. Su hija, la también maga Ana Tamariz, fue la encargada de comunicar la triste noticia a través de sus redes sociales, donde compartió un emotivo mensaje de despedida.

La noticia ha provocado una ola de reacciones en todo el país, desde reconocidos magos hasta representantes políticos, que no han dudado en rendir homenaje a quien consideran uno de los grandes genios de la historia del ilusionismo. Su capacidad para conectar con el público, su humor desenfadado y su dominio absoluto de las cartas le convirtieron en una figura irrepetible, querida por igual por niños y adultos, y admirada por los profesionales de la magia en todo el mundo.

Una vida dedicada a la magia

Nacido en Madrid el 18 de octubre de 1942, Juan Tamariz descubrió su vocación a una edad muy temprana. Sus padres lo llevaron a ver a un mago cuando solo tenía cuatro años, y desde entonces quedó fascinado. A los seis, pidió a los Reyes Magos una caja de trucos, y no tardó en empezar a actuar para sus amigos y familiares en cualquier reunión. Aunque cursó estudios de Físicas y llegó a matricularse en la Escuela Oficial de Cine, la magia siempre fue su verdadera pasión.

En 1961 ingresó en la Sociedad Española de Ilusionismo, donde comenzó a forjar su carrera. Su talento no pasó desapercibido y pronto empezaron a llegar los premios. Tras varios galardones nacionales, en 1973 logró el reconocimiento internacional más importante de su carrera: se proclamó Campeón del Mundo de Cartomagia en el Congreso Mundial de París, con un espectáculo que pasó a la historia como el ‘Número de París’. Ese triunfo le abrió las puertas de los escenarios más prestigiosos del mundo, desde el Magic Castle de Hollywood hasta teatros de Tokio, Londres, Bogotá o Nueva York.

Juan Tamariz con su famosa baraja

A lo largo de su extensa carrera, Tamariz no solo destacó como intérprete, sino también como teórico. Publicó obras de referencia obligada en el mundo de la magia, como La vía mágica o Los cinco puntos mágicos, que han sido traducidas a numerosos idiomas y siguen estudiándose en escuelas de todo el planeta. Su famosa baraja mnemónica revolucionó la forma de entender la cartomagia y su método de las pistas falsas se ha convertido en una herramienta fundamental para los ilusionistas de todas las generaciones.

El mago de la televisión

Si algo hizo famoso a Juan Tamariz entre el gran público fue su presencia en televisión. Desde los años 70, su rostro se hizo habitual en los hogares españoles. Interpretó al recordado Don Estrecho en el concurso Un, dos, tres… responda otra vez, y participó en programas infantiles como El Recreo, donde conquistó a los más pequeños. En los 80 presentó Por arte de magia y Magia Potagia en TVE, y en los 90 dio el salto a Telemadrid con Chan-tatachán junto a Alaska.

Su famoso grito de guerra, el inconfundible ‘chan-tatachán’, y su gesto de tocar un violín imaginario mientras imitaba su sonido con la boca, se convirtieron en señas de identidad que el público coreaba y recordaba con cariño. Su estilo, aparentemente caótico y humorístico, escondía una precisión técnica matemática que dejaba boquiabiertos a los espectadores y a los propios magos profesionales. No era un simple truco, era una demostración de júbilo genuino, como él mismo explicaba en sus entrevistas.

Juan Tamariz actuando en televisión

Reacciones de todo el mundo de la magia

La noticia de su fallecimiento ha provocado una auténtica consternación en el ámbito del ilusionismo. El Mago Pop, uno de los más famosos de la actualidad, afirmó que hoy nos ha dejado uno de los magos más grandes de todos los tiempos y que su violín invisible seguirá sonando. Jorge Blass, que fue alumno suyo, aseguró que Tamariz era el último gran maestro que quedaba en el mundo de la magia, y destacó su generosidad y su capacidad para transmitir su arte a muchas generaciones.

El mago y empresario estadounidense Randy Pitchford lamentó la pérdida del más grande mago de nuestra época, mientras que el mentalista Anthony Blake habló de una gran pérdida para el mundo del espectáculo. Desde el ámbito político, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, quiso despedirse de quien calificó como el gran maestro del ilusionismo, un genio que hizo soñar a varias generaciones con su talento y su forma única de hacer posible lo imposible.

La familia ha informado de que la capilla ardiente se instalará este miércoles en el Tanatorio de San Isidro de Madrid, y que está previsto que en octubre se le organice un gran homenaje público. Su hija Ana, directora de la Gran Escuela de Magia de Madrid, ha agradecido el cariño y el apoyo recibidos, y ha asegurado que el recuerdo y la inconmensurable obra de su padre estarán siempre con nosotros.

Juan Tamariz en sus últimos años

Con la muerte de Juan Tamariz se cierra una etapa en la historia de la magia española y mundial. Su legado, sin embargo, permanecerá vivo a través de sus libros, sus enseñanzas, sus discípulos y el recuerdo imborrable de sus actuaciones. Su figura, siempre dispuesta a hacer reír y a asombrar con una baraja de cartas, seguirá inspirando a futuras generaciones de ilusionistas que verán en él al maestro que elevó la magia a la categoría de arte y que supo hacer de lo imposible algo cotidiano.