- Simultaneidad de incendios en Madrid, Ávila, Toledo, Andalucía y el sur de Francia provoca evacuaciones masivas.
- Más de 300.000 personas desalojadas en total, con 90.000 solo en la zona centro de España.
- Las llamas han calcinado más de 150.000 hectáreas en España y 44.000 en Francia, con varios fallecidos.
- La Unión Europea activa su mecanismo de protección civil y envía medios aéreos para apoyar la extinción.
El sur de Europa está viviendo una de las peores crisis de incendios forestales de las últimas décadas. Una combinación letal de altas temperaturas, sequía prolongada y fuertes vientos ha desatado múltiples focos simultáneos en España, Francia e Italia, obligando a las autoridades a declarar emergencias nacionales y a evacuar a cientos de miles de personas. La situación, calificada de «catastrófica» por la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, ha puesto a prueba los recursos de extinción y ha dejado ya un trágico balance de víctimas mortales.
En España, el epicentro de la crisis se sitúa en la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, donde tres incendios activos convergieron en un único frente que ha arrasado cerca de 25.000 hectáreas. El Gobierno central decretó la emergencia de interés nacional, movilizando a la Unidad Militar de Emergencias (UME) y solicitando la colaboración de otras comunidades autónomas. Mientras tanto, en el sur de Francia, un incendio «XXL» en la región de Gironda ha devastado más de 19.000 hectáreas y ha provocado la evacuación de 250.000 personas, según las autoridades locales.
Evacuaciones masivas y balance de víctimas
Las evacuaciones han sido masivas en ambos lados de los Pirineos. En España, cerca de 90.000 personas han tenido que abandonar sus hogares en Madrid y Ávila, según fuentes oficiales. Municipios como Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias, Aldea del Fresno y El Tiemblo fueron desalojados, y en algunos casos se utilizaron mensajes ES-Alert para confinar a la población. En Francia, la península de Cap Ferret fue evacuada por completo, y cientos de personas huyeron en barco ante el avance de las llamas. El balance de víctimas mortales incluye al menos 13 fallecidos en el incendio de Los Gallardos (Almería), un bombero en Valencia y tres bomberos más en Francia e Italia, según reportes de agencias internacionales.
En Andalucía, la situación también es crítica. El incendio de Los Gallardos arrasó 5.200 hectáreas y se suma a otros fuegos en Cerro del Andévalo, Grazalema y Cerro Muriano, que han quemado más de 9.000 hectáreas solo en julio. La Junta de Andalucía reconoce que nunca antes se había enfrentado a una voracidad similar, con velocidades de propagación de hasta 128 metros por minuto. Además, se ha revelado que 583 municipios andaluces están en zona de peligro, pero solo 139 cuentan con planes locales de emergencia, muchos de ellos caducados.
Colaboración entre regiones y ayuda europea

La magnitud de los incendios ha obligado a una cooperación sin precedentes entre comunidades autónomas y países. Extremadura, a través del Plan Infoex, ha enviado dos unidades de bomberos forestales, dos aviones anfibios y maquinaria pesada para apoyar en Ávila y Madrid, gracias a los convenios ZACIF que agilizan la intervención en zonas limítrofes. Andalucía también ha movilizado 71 efectivos del Plan Infoca, junto con helicópteros y autobombas, para reforzar el operativo en el centro peninsular. A nivel europeo, Francia solicitó la activación del mecanismo de protección civil de la UE, y recibirá refuerzos aéreos de Croacia, Portugal, República Checa y Eslovaquia, incluyendo dos helicópteros Black Hawk.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, calificó la situación de «dramática» y advirtió que quedan «horas complejas», aunque la UME informó de que el frente principal en Madrid está contenido. En Francia, el presidente Emmanuel Macron señaló que la situación es «muy tensa» y que el incendio de Gironda es «autosostenible», cambiando de dirección constantemente. Las condiciones meteorológicas extremas, con temperaturas que superan los 40 °C y suelos secos, han creado un escenario propicio para la propagación del fuego.
La Guardia Civil ha detenido a una persona e investiga a otra por el incendio de Burgohondo (Ávila), que podría haber sido provocado por el uso negligente de maquinaria pesada. En Francia, las autoridades apuntan a que el incendio de Le Porge se originó por trabajos de desbroce en un camino forestal. Estos incidentes subrayan la importancia de la prevención y la necesidad de planes de emergencia actualizados.
El cambio climático está detrás de esta temporada récord. Según el Servicio de Cambio Climático Copernicus, Europa se calienta al doble de la media mundial, y la sequía prolongada reduce la humedad de la vegetación, facilitando la ignición y propagación de los incendios. En lo que va de año, España ha perdido 150.000 hectáreas por el fuego, cuatro veces más que en el mismo periodo de 2025, mientras que Francia ha registrado 44.000 hectáreas quemadas, una cifra inédita para estas fechas. Italia también sufre decenas de incendios en Sicilia y Calabria, con más de 6.000 efectivos desplegados.
La Unión Europea ha desplegado aviones y helicópteros para apoyar las labores de extinción en España y Francia, mientras que el sur del continente se enfrenta a repetidas olas de calor. Los expertos advierten de que lo peor podría estar aún por llegar, ya que no se prevén lluvias a corto plazo y las temperaturas seguirán siendo elevadas. La coordinación entre administraciones y la solidaridad entre regiones y países se han convertido en herramientas clave para hacer frente a una crisis que, según todos los indicadores, será cada vez más frecuente e intensa.