Tragedia en el Ejército de Tierra por el fallecimiento de un militar durante un ejercicio en Huesca

Última actualización: junio 30, 2026
  • El cabo Edgar Mallo Baena, de 28 años, perdió la vida en un salto paracaidista nocturno en la provincia de Huesca.
  • El accidente se produjo dentro de la operación Tormenta Alada 26, el adiestramiento anual más complejo de la BRIPAC.
  • La Guardia Civil y el juzgado de guardia han iniciado una investigación para esclarecer las causas exactas del suceso.
  • El militar fallecido contaba con una amplia experiencia, incluyendo misiones internacionales en Irak y labores de apoyo en la DANA.

Militar paracaidista en maniobras

El arranque de la semana ha traído una noticia de esas que encogen el corazón tras confirmarse la muerte de un cabo paracaidista de tan solo 28 años. El joven militar se encontraba realizando unas maniobras de entrenamiento en territorio oscense cuando, por causas que todavía se están analizando, el ejercicio terminó de la peor manera posible durante un salto en plena noche.

La comunidad castrense se encuentra en un momento de profunda tristeza y apoyo incondicional hacia la familia del fallecido, quien era un miembro muy respetado dentro de su unidad. Este fatal desenlace ha puesto de manifiesto, una vez más, el enorme riesgo que asumen estos profesionales en su día a día, incluso cuando se trata de adiestramientos programados para garantizar nuestra seguridad.

Los detalles del ejercicio Tormenta Alada 26

Ejercicio militar Tormenta Alada

El cabo Edgar Mallo Baena estaba integrado en el dispositivo del ejercicio denominado Tormenta Alada 26, una actividad que se considera la más compleja de asalto aéreo que realiza el Ejército de Tierra cada año. Estas maniobras, que empezaron a finales de junio y tenían previsto concluir el próximo 3 de julio, movilizan a más de 1.200 efectivos de diferentes unidades especializadas.

Bajo la dirección de la División San Marcial, este despliegue busca certificar que la Brigada Paracaidista, conocida popularmente como la BRIPAC, esté lista para actuar como fuerza de entrada inicial en cualquier escenario de conflicto. El fatal accidente tuvo lugar en un entorno de máxima exigencia táctica, donde los saltos nocturnos son fundamentales para preparar a los soldados ante situaciones reales de combate.

Trayectoria y méritos del cabo fallecido

Homenaje a militar paracaidista

El militar fallecido no era precisamente un recién llegado, ya que ingresó en el Ejército en 2018 y formaba parte del Batallón de Zapadores de la BRIPAC. A pesar de su juventud, ya se había curtido en mil batallas, participando en misiones internacionales de calado como la de Irak, donde demostró su compromiso y su gran valía profesional.

Además de su servicio fuera de nuestras fronteras, su hoja de servicios destaca por la ayuda prestada en momentos críticos para España, lo que le valió condecoraciones por la Operación Balmis durante la pandemia y por su labor tras el paso de la DANA. Edgar también lucía en su uniforme la Cruz al Mérito Militar con Distintivo Blanco, una recompensa que deja claro que estábamos ante un soldado ejemplar que siempre daba el callo.

Investigación abierta para esclarecer el suceso

Investigación de accidente paracaidista

Como es habitual en estos casos tan dramáticos, la maquinaria judicial ya se ha puesto en marcha para entender qué pudo fallar en aquel salto. Efectivos de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Huesca han asumido las diligencias del caso, mientras que un juzgado de instrucción de la capital oscense supervisa todas las actuaciones para no dejar ningún cabo suelto.

El protocolo incluye la realización de una autopsia por parte del Instituto de Medicina Legal de Aragón para determinar las lesiones exactas sufridas por el cabo. Se están revisando todos los elementos de seguridad, desde el equipo de salto hasta las condiciones meteorológicas del momento, con el fin de arrojar luz sobre si se trató de un fallo técnico, humano o un infortunio imprevisible durante la caída.

Brigada Paracaidista en acción

Este triste episodio ha reabierto el debate sobre la siniestralidad en las Fuerzas Armadas, especialmente tras una racha de incidentes que algunas asociaciones califican de preocupante, similares a casos donde soldados desaparecen durante maniobras militares. Diversos colectivos militares han aprovechado para recordar que su labor debería ser reconocida legalmente como una profesión de riesgo, dada la peligrosidad intrínseca de adiestramientos tan exigentes como los que se llevan a cabo en las estepas de Huesca o los campos de Zaragoza.

La pérdida de Edgar Mallo Baena deja un vacío enorme en el Batallón de Zapadores VI, pero su entrega y sacrificio permanecerán grabados en la memoria de sus compañeros. Ahora, tras finalizar las diligencias pertinentes, el cuerpo del militar será trasladado para recibir los honores que su trayectoria merece, mientras el Ejército de Tierra sigue de luto por la partida de uno de sus paracaidistas más dedicados.